jueves, 31 de marzo de 2016

PULSO SINDICAL Nº 310 DEL 19 AL 31 DE MARZO DE 2016

PULSO SINDICAL Nº 310 DEL 19 AL 31 DE MARZO DE 2016

Al mediodía de un nublado 30 de marzo del 2016 despedimos a Julia del Carmen Escobar Guzmán. Hijas e hijos junto a sus cónyuges, nietos y bisnietos, además de vecinos y amigos la acompañamos al lugar donde reposaran sus restos, junto a los de su esposo, ese gran luchador ferroviario y compañero entrañable, Manuel Gonzalez Vargas, fusilado en Octubre de 1973 en el Cerro Chena.
Julia nació un 8 de Marzo de 1926 en Linares, vivió la dura vida del pueblo proletario y sin embargo nunca perdió la fe y la convicción de luchar por el bienestar de los suyos. Trabajadora abnegada, vecina afectuosa, madre firme pero cariñosa, una mujer del pueblo, combatiente anónima pero vital, en este proceso de construcción de una nueva sociedad.
Con Manuel concibieron 8 hijos, Julia, Antonia, Mario, Manuel, Marisol, Laura, Nieves y Ulises, quienes junto a su numerosa prole la despidieron hoy, entre cantos cristianos y lágrimas de dolor. Mario no pudo venir físicamente desde Inglaterra pero su presencia la percibimos todos.
Julia me abrazó con mucho amor cuando recuperé la libertad y fui a su casa a trasmitir las palabras de aliento, de amor y de esperanzas de Manuel, quien no pudo abrazarla y besarla como era su anhelo. Gritó a los  vientos sanbernardinos su dolor y se la jugó toda por sacar adelante a sus chiquillos.
Se ha ido seguro que con la satisfacción del deber cumplido, por eso utilizo este Pulso para despedirla y trasmitir mi solidaridad y afecto a sus hijos, a todas y todos los que compartieron la vida de Julia del Carmen Escobar Guzman, quien siempre estará con nosotros. SOLO MUEREN LOS QUE SE OLVIDAN.

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Y terminó el misterio.
Luego del paro nacional que no fue, los diputados han aprobado las modificaciones hechas por el senado al proyecto de reforma laboral y -gestiones del gobierno mediante- han acordado el envío de algunos temas a comisión mixta (negociación interempresa, huelga pacífica, subcontratación y acceso a la información de los sindicatos).
No se crea que se logrará mucho con la comisión mixta, que solo verá 4 puntos y que de seguro arribará a una propuesta acordada entre el gobierno y su sustento parlamentario. Mayor preocupación debe haber por la serie de cortapisas aprobadas y que se incorporarán a una legislación laboral ya bastante mala, como es por ejemplo aquello que llaman “adecuaciones necesarias” frente a una huelga, herramienta del parlamento para que los patrones se sigan riendo en la legislación laboral.
Hay que destacar la actitud de 36 diputados, entre ellos los representantes del PC, que votaron en contra de este articulo de las “adecuaciones”, lo que no atenúa el profundo error que han cometido todos en esa cámara de diputados y senado, de poner la lapida a distintos derechos de trabajadores, entre ellos la jornada de 8 horas diarias de trabajo. 

¡¡Tiemblen traidores, pues un día serán encarados y castigados por los que ahora someten por medio de las leyes, a la flexibilidad laboral y la sobre explotación!!

Desde antes del inicio del proceso de reforma laboral, levantamos la voz para decir que se venía una nueva estafa. Lo sucedido nos da la razón y nos obliga, nos exige, seguir trabajando para preparar a los trabajadores en la defensa de sus derechos pasando, cuantas veces sea necesario, por sobre la legislación.
Un grupo de prestigiosos profesores de Derecho del Trabajo junto a abogados laboralistas han emitido recientemente una declaración, explicando los efectos que tendrán en los trabajadores y su organización las reformas que ya prácticamente son ley. Vale la pena exponer parte de esas opiniones e invitar a difundirlas. Dicen ellos:

Se acoge una demanda histórica del gran empresariado al introducir flexibilidad laboral por medio de pactos sobre jornadas y descanso, los que se podrán acordar con sindicatos tan débiles hoy como ayer. Tan modernas serán nuestras relaciones laborales gracias a la reforma que habrá personas que podrán trabajar hasta doce horas diarias efectivas, en cualquier tipo de actividad.
- Los sindicatos seguirán siendo débiles, porque la norma más relevante de la reforma: el cumplimiento de la promesa hecha en el programa de Patricio Aylwin en 1989 de prohibir el reemplazo en la huelga, una vez más fue incumplida, tarea en la que el gobierno desde un inicio puso todo su empeño e incluso creatividad.
Tras varias propuestas de redacción, con la norma recién aprobada el empleador en caso de huelga tendrá derecho a realizar “adecuaciones necesarias” en la empresa y modificaciones de turno. De esta forma, lo que debía ser simplemente una prohibición se transformó en un espacio de interpretación sobre lo que es o no reemplazo interno, cuestión que en definitiva deberá dilucidar un juez.
Como se ha dicho, se prometió un derecho para los trabajadores y se otorga un juicio de resultado obviamente incierto.
Asimismo, una invención chilena -que no existe en ningún otro lugar del mundo-, como son “los servicios mínimos” que debe proveer el sindicato huelguista para “para proteger los bienes corporales e instalaciones de la empresa”, en otras palabras, consagró que el sindicato que pretende ejercer su derecho fundamental de huelga, deba contribuir a la protección de la propiedad del empleador.
Otro legado de la reforma es que hoy será más difícil constituir un sindicato ya que no bastarán 8 trabajadores como exige la ley vigente, sino que esos 8 trabajadores representen al 50% de los trabajadores de la empresa, por lo que en muchas realidades productivas simplemente desaparecerá el sindicato, no habrá posibilidad alguna de ejercer el más mínimo derecho vinculado a la libertad sindical”.

¿Podrán aún seguir defendiendo lo indefendible, todos aquellos que se han dedicado a descalificar por las redes sociales sin responder a ninguna de las cuestiones que hemos planteado en nuestro Pulso Sindical?
Ustedes camaradas, ustedes que se dicen de izquierda y son parte del gobierno, por acción u omisión han terminando aceptando condiciones esclavistas de trabajo, que retrotraen la situación de los trabajadores en nuestro país a las que se vivieron en los inicios del capitalismo.
Descalifiquen, sigan dándose el gustito de la censura, acallando las posiciones clasistas, ignorando las manifestaciones de los que de verdad luchan por su pueblo,  minimizando todo lo que no conducen ustedes, pero vayan entendiendo que vuestro tiempo ya pasó, que los hombres y mujeres explotados de este país podrán en un futuro cercano. Construir el instrumento de la clase, independiente y autónomo, en el que tendrán cabida todos los que sueñan con una sociedad distinta.

No solo se ha impuesto - por ahora -  el pensamiento de los resolvieron mediatizar o renegar de la revolución y el cambio, así como aquellos que siempre ha estado del lado del capital. También ha quedado claro que los trabajadores y sus sindicatos no tienen nada que hacer en aquellas organizaciones que no representan ni representaran su sentir.
Todos aquellos que expresan su rabia en sordina y que no se resuelven a hacerlo abiertamente, bajo la falsa creencia de que eso le hace el favor al enemigo de clase, tienen que entender de una vez que solo tendrán voz y voto cuando se instale como forma de trabajo y gestión la independencia y la autonomía.
El mayor enemigo de la organización es el silencio cómplice, la validación de resoluciones tomadas por la elite sin consultar con las bases. No es enemigo aquel que expone argumentos, hace la crítica y entrega propuestas.

Tenemos claro que hacer e invitamos, en primer lugar, a todos los que tienen a la clase en su pensamiento y acción, a desarrollar las mas variadas iniciativas para tomar contacto con los millones de no organizados y ganarlos para la causa.
Visitarlos al ingreso y salidas de los turnos en las puertas de las empresas y entregar el Pliego
de los Trabajadores, incentivar la organización, promover la presentación de proyectos colectivos.
Pueden y debe haber otras propuestas, todas son validas si en el centro está el cariño a la clase, la decisión irrevocable de luchar por una sociedad nueva. En algún momento nos juntaremos todos, si aún no es el tiempo al menos trabajemos para romper el miedo y la inacción.
Asumamos que la huelga no requiere de permiso. Es la decisión de detener labores de todos, en demanda de mejores condiciones económicas y sociales. Los patrones no son dioses omnipotentes y ya es hora de que se enteren que son sus trabajadores los que les generan las enormes ganancias de las que disfrutan.

Con las nuevas reformas intentarán poner condiciones anteriores a las de 1886 en la relación capital – trabajo y no podemos aceptarlo. Respondamos con propuestas colectivas donde quede claro a que aspiramos.
Un primer paso en este gran desafío del sindicalismo clasista será conmemorar el forma multitudinaria el Primero de Mayo. Nadie puede faltar a la cita en las Regiones y en Santiago.
Todos juntos, trabajadores, estudiantes, pobladores, hombres y mujeres diremos Basta y profundizaremos la rebelión contra el sistema.

MANUEL AHUMADA LILLO
Presidente C.G.T. CHILE

   

viernes, 18 de marzo de 2016

PULSO SINDICAL Nº 309 DEL 11 AL 18 DE MARZO DE 2016

Nuevamente la  CUT ha convocado a un Paro nacional, esta vez para el 22 de Marzo y el resultado se puede vaticinar desde ya. Volverá a ser un fracaso en lo referido a la participación real y efectiva de trabajadores, salvo contadas excepciones entre los asalariados de empresas mayoritariamente contratistas en algunos sectores de la economía (cobre y forestales entre ellos), más los empleados públicos o aquellos trabajadores vinculados a instrumentos del Estado, organizaciones estudiantiles y algunas agrupaciones de pobladores. Pero no será un paro nacional.
La razón de este fracaso anunciado, está en la deficiente organización sindical - de la que todos somos responsables - y en que el llamado a paro lo hace un instrumento muy desprestigiado y que tardó más de un año en darse cuenta de que las mentadas reformas laborales que ellos mismos calificaron como “el inicio del desmontaje del Plan Laboral de la dictadura”,  no traerán mejoras reales en los trabajadores, apenas si algunos cambios en el Código del Trabajo, que no irán en beneficio de millones de explotados.

El llamado a paro ignora completamente demandas históricas de los trabajadores como son a igual trabajo del hombre y la mujer igual remuneración,  jornadas de 8 horas diarias de trabajo, derecho a sala cuna sin mínimo de trabajadoras por empresa, pago diario de locomoción y colación, gratificación garantizada, entre las mas sentidas.
Quienes convocan no explican a los trabajadores porque estas reformas, que ellos saludaban efusivamente en su momento, están resultado un fiasco.
Que quede claro. Las reformas impedirán cualquier tipo de negociación colectiva y organización sindical a casi el 50% del total de los trabajadores en Chile, además de poner en riesgo la negociación colectiva para cientos de sindicatos, que después de una negociación pierden socios. Si no dan el quórum exigido no podrán volver a negociar. Ni siquiera son capaces de decirles a los trabajadores que las aprobadas normas de adaptabilidad permitirán a los patrones distribuir la jornada de 45 horas semanales en 4 días si es que se les da la gana, y que se podría llegar a trabajar hasta 7 días seguidos antes de descansar uno. Y para que nadie se llame a engaño, todas estas normas están instaladas en el proyecto que se aprobó en la Cámara de Diputados con el apoyo de toda La Nueva Mayoría, no vengan ahora a echar la culpa a algunos senadores, que solo cumplen su rol de proteger a los empresarios.

En todos estos años de mal llamada democracia la CUT a convocado a paros y movilizaciones, todos fallidos ¿y que se ha conseguido?
Que se instalara la polifuncionalidad al modificar el N° 3 del articulo 10 del Código. Que se retiraran las normas de control administrativo y financiero a las organizaciones sindicales y cuya carencia ha posibilitado la corrupción. La legislación de un seguro de cesantía en donde el aporte patronal se descuenta a los trabajadores del finiquito, cuando se les despide por el articulo 161. Y eso no es todo.
Se llama a parar por democracia plena, nueva Constitución, y quienes lo hacen aún eligen a sus dirigentes en elecciones indirectas y nunca han entregado cuenta abierta y regular de los recursos que reciben, el origen de los mismos y en que los invierten.

Es que acaso estamos en contra de un paro nacional?.
Es lo que dicen para descalificarnos pero se equivocan. NO estamos contra el paro.
Al contrario, trabajamos, educamos e incentivamos la organización por que la única manera de preparar un paro y hacerlo exitoso, será con el apoyo real de los trabajadores. Apoyo que necesariamente se consigue con comunicación permanente y disposición a la lucha por los derechos, sin dobleces ni letras chica.
Los trabajadores están atentos al actuar de sus dirigentes y los apoyan cuando ven en estos un compromiso real por mejorar sus condiciones. Eso hoy no sucede.
Lo que los trabajadores no aceptan ni aceptaran es que sus dirigentes pasen encerrador con gobiernos, patrones y parlamentarios, mientras se abusa, se persigue se criminalizan las huelgas, se explota a las mujeres.
Esos dirigentes desclasados no llaman a un paro para defender derechos laborales, solo están buscando mejoras de otro tipo que no interesan a los abusados

Es que acaso son todos malos en la CUT?
Por ningún motivo. En dicha Central sindical hay muchos hombres y mujeres honestos, entregados a la clase y sus luchas, que están en contacto con sus bases y apoyan todas y cada una de sus demandas, más allá de si estas son o no del agrado del patrón. 
Diferentes organizaciones, en el sector público y privado, dan una pelea constante en procura de mejoras para sus representados y hay una larga lista de acciones y luchas que testimonian dicho actuar.
No son quienes han bajado movilizaciones y suscrito acuerdos, sin considerar la opinión de sus bases, cediendo ante la exigencia de los partidos en los que militan, dejando en segundo lugar el interés de sus representados. Tampoco son de aquellos cuyo máximo esfuerzo en promover el paralelismo, para mantener cuotas de poder.
En algún momento deberán romper con la camarilla que controla y dirige.
No se trata de cambiar la CUT desde adentro, por que eso es imposible - teniendo en cuenta que son los partidos políticos quienes definen lo que ésta hace y cuando - sino de lanzar un llamado unitario para construir entre todos una nueva organización, única, que represente a todos los explotados.
Una nueva organización donde concurran a elegir su directiva todos los trabajadores y quienes sean electos no tengan otro compromiso que no sea aquel que implique estar a la cabeza de la lucha sindical.
Una organización distinta, en donde se paguen las cuotas mensualmente y se rinda cuenta abierta de los ingresos y egresos.
Una organización donde se decida desde las bases, las exigencias que hay que hacer al Estado y la patronal.
Esta organización la deben construir el sindicalismo clasista, los cutistas dignos y todos aquellos que tienen a la clase trabajadora y sus necesidades como principal preocupación.

Entonces, es posible un paro nacional?
La historia nos dice que cada vez que los trabajadores contaron con una gran organización y desarrollaron alianzas con sus hermanos de clase, en el movimiento poblacional y estudiantil, tuvieron paros nacionales exitosos.
Cada vez que los trabajadores fueron claros en sus demandas, recibieron el apoyo de partidos y movimientos políticos y sociales, siendo capaces incluso de lograr que parlamentarios con sentido de clase apoyaran sus demandas y las transformaran en leyes.
Para que un paro nacional de los trabajadores sea efectivo y logre instalar sus demandas, requiere la unidad de todos los explotados y de quienes hacen suya la causa de los populares.
Es la tarea y no podemos hacernos a un lado.

MANUEL AHUMADA LILLO
Presidente C.G.T. CHILE 

lunes, 14 de marzo de 2016

PULSO SINDICAL Nº 308 DEL 01 AL 10 DE MARZO DE 2016

A las dirigentes del sindicato DICOTEX las hostiga permanentemente su empleador, para desgracia de ellas sus propias compañeras de trabajo se han prestado al discurso patronal y levantaron un Sindicato N° 2, estrategia con la que responderán los patrones de aquí en adelante para anular las pobres reformas laborales que pronto se transformaran en ley.
Misma situación de paralelismo afecta por estos días al Sindicato de la empresa SOCIEDAD ALIMENTICIA Y COMERCIAL BAUERLE S.A., empresa en la que se han suscrito varios convenios colectivos y las denuncias por incumplimiento y practicas antisindicales son fiscalizadas tardíamente, además de que el mayor castigo para el patrón siguen siendo las multas mientras a la organización sindical la hacen mierda.
Ana Luisa Miranda fue hostigada por años por el dueño de la empresa TALINAY S.A. siendo hasta agredida en una ocasión por la esposa de este negrero. Ana Luisa finalmente debió dejar su trabajo abrumada por las enfermedades y la falta de compromiso de la Inspección del Trabajo, que mas de una vez hizo la vista gorda mientras el patrón inventaba convenios colectivos y le negaba los derechos que como sindicalista le corresponden.
Decenas son los casos que nos toca atender en los que las trabajadoras dan cuenta de cómo se les hostiga, principalmente cuando están embarazadas.
Muchas desconocen incluso el derecho a fuero cuando se embarazan y aceptan suscribir renuncias voluntarias, con las que solo facilitan el abuso empresarial.
Y que decir de los miles de empresas que contratan hasta 19 mujeres, ya que con esto quedan liberadas de otorgar el beneficio de la sala cuna.

Lo anterior son casos que se repiten a lo largo y ancho del país y poco o nada se hace por mejorar las condiciones en que cumple su labor la mujer trabajadora.
Sin embargo, y en vez de apoyar los esfuerzos que se hacen para romper con esta realidad, muchos son los que se limitan a seguirse quejando contra el capitalismo y los neoliberales, sin asumir que nuestras compañeras y compañeros, nuestro pueblo poco o nada hará por salir de la situación en que se encuentra si no es ademado y organizado.  

Tanto discurso vacío, tanta capacidad de acción perdida.

El 8 de Marzo en la mayoría de los países del  mundo, se conmemoró el Día Internacional de la Mujer. Se recordó a quienes fueran pioneras en la demanda por igualdad de derechos y oportunidades para la mujer.
Se organizaron marchas, se escribieron cientos de documentos y se enviaron miles de correos electrónicos y sin embargo al día siguiente todo vuelve a ser igual.
La desesperanza sigue rondando, los abusos son la respuesta del sistema a las demandas históricas.
Poco o nada cambian las cosas hasta el próximo 8 de Marzo, fecha en que se vuelve a repetir el rito.

El camino está suficientemente trazado desde hace rato, el asunto es como echar a andar, que ya se irán haciendo durante la marcha las modificaciones que hagan falta. Esa y no otra es la conclusión que debe primar. Acción y movilización permanente.
Por eso hay que saludar efusivamente el acto unitario del 8 de Marzo en Santiago, en el que el CIUS tuvo el enorme orgullo de exponer las demandas de la clase trabajadora, de las mujeres y hombres explotados por el sistema.
En solo unos minutos se expuso a los y las miles que participaron una síntesis del Pliego de los Trabajadores y se llamó a difundirlo y luchar por él.  
  
No obstante lo anterior y valorando todos los avances que en el camino de la lucha popular se vienen dando, no podemos sino llamar la atención sobre todas las carencias de las que adolecemos y que le permiten al modelo seguir reinando casi sin oposición.   
A nosotras y nosotros, dirigentes sindicales y militantes de la más variada índole, se nos hace difícil llegar con nuestra opinión y propuestas a nuestro pueblo, a las mujeres y hombres abusados en sus derechos básicos, aunque pocas veces lo reconocemos.
Sigue costándonos asumir nuestra responsabilidad en este repliegue, en este no estar ni ahí de la mayoría de los explotados.

¿No será que, por alguna razón, los que fallamos somos nosotros, que no logramos llegar a la conciencia de nuestros hermanos de clase para sacarlos del sopor en que los tiene el sistema?. 

Por lo mismo y pasada esta nueva conmemoración del día internacional de la mujer debemos asumir que la tarea empieza en nosotros, los que dirigimos.
Acercarse a la base es la obligación, educarlos en sus derechos es el primero de los pasos y esa educación debe ser personalizada, permanente, considerando la historia, los éxitos y los fracasos.

Ese y no otro es el rol de los y las dirigentes sindicales.

De esta escuela, que nos heredaron nuestros lideres y que muchos citan pero no aplican, nacerá la organización de nuevo tipo, esa en que las trabajadoras y los trabajadores serán quienes la llevan. Esa que centrará su accionar en las demandas concretas de la clase y que una vez conseguida la organización y ganada la lucha por el pan comenzará, con los mismos que fueron creando y fortaleciendo su conciencia en la lucha diaria junto a todos los que se fueron incorporando en el camino, a proyectar la sociedad digna y justa en la que estas inequidades no tendrán cabida.   

Por eso compañeras y compañeros, dirigentes y trabajadores, más que reiterar los discursos la invitación es a trabajar para convencer de la necesidad del cambio. En la casa, en el barrio, en el sindicato.

A cada uno de los lugares donde concurramos arrojemos la semilla de la educación, la organización y la lucha, podrá tardar pero es seguro que germina y dará frutos.
Pongamos todo nuestro esfuerzo para superar las barreras que la incomprensión ha ido construyendo en la conciencia de nuestro pueblo.

Si no somos nosotros los que hagamos los cambios nadie lo hará.


MANUEL AHUMADA LILLO
Presidente C.G.T. CHILE 

sábado, 27 de febrero de 2016

PULSO SINDICAL Nº 307 DEL 15 AL 29 DE FEBRERO DE 2016

“ …palabra tan chiquitita que te han sacado partido,
pueblo es recurso político, y no falta algún panuo que venga a la población,
y que hablando por el pueblo, en un discurso bonito arregle la situación.
Pero eso es lo menor, el mentir es profesión…”

                                             Leña Gruesa, Quelentaro, 1969

El pueblo siempre ha sido el instrumento en el que se apoyan los tránsfugas y demagogos, que de tanto en tanto necesitan darse un barniz de humildad. No solo para no verse tan lejos de las masas populares sino también para confundirlas, porque aún y pese a tanta mierda estas masas de cuando en cuando intuyen su origen y su rol en la sociedad, e intentan combatir al sistema que las oprime.
Porque, seamos claros, las clases gobernantes y sus representantes y otros que bien bailan, han prostituido al pueblo. Lo hicieron dependiente de las migajas que les arrojan, de los bonos y de cuanta dadiva se les ocurre entregar en tiempos electorales y también cuando la crisis del modelo es demasiados evidente y necesita retoques urgentes.
Los detentadores del poder y quienes aspiran a sucederles, acostumbran a apelar a la confianza del pueblo a través de lacrimógenos discursos. Se puede ver a las autoridades, todas ellas sin excepción, meter las patitas a la tierra o el barro, bailarse una cumbia, una cueca o lo que les pongan, tomar niños en brazos, abrazar a los más humildes, quienes les tienden sus manos a ver si tocándolos se les pega algo de buena fortuna.
Ellos son parte del pueblo dicen en sus discursos y muchas veces el pueblo les cree y se friega. Ejemplos de aquello tenemos de sobra y no debemos olvidarlo.

Sin embargo y hasta el golpe de estado de 1973, tal actuar era más propio de la derecha capitalista y oligarca y otros iguales a ellos, aunque algo más cuidadosos en su decir y actuar y que se llamaban de centro.
Su contraparte, la izquierda, recorría el país promoviendo la organización, apoyando tomas de terrenos y huelgas, exigiendo más salud y educación para todos. Se sacaban la cresta junto a los más pobres y necesitados. No todos, pero si la inmensa mayoría.    
Fue el avance en el bienestar de los más necesitados de entonces, lo que puso en alerta a la derecha y al centro golpista. Fue el aumento de la organización popular lo que llevó a los poderosos a dar el golpe de estado, a detener, torturar, matar y desaparecer.

Y aún así y pese a los dolores, comenzó la rearticulación popular, se organizó la rebeldía y se fueron ocupando los espacios por tanto tiempo vedados.
Fue el momento para actuar de los camaleones y lo ocuparon muy bien.

El tiempo no pasó en vano. Muchos luchadores de antaño volvieron cambiados del exilio, olvidando propuestas y sueños.
El pueblo ya no era un actor a considerar, simplemente una compañía que no se podía rechazar a riesgo de aparecer demasiado cerca con la derecha.
Se hicieron del gobierno y ocuparon en el parlamento los espacios que habían negociado, previa oferta de una alegría que hasta ahora no aparece, Las leyes prometidas a la población no avanzaron, porque así lo estableció el pacto con el pinochetismo y porque nunca las sintieron como propias.

Infiltraron, compraron conciencias, entregaron compensaciones a algunos que en sordina las pedían. Anestesiaron al pueblo y lo convencieron de la imposibilidad de recuperar lo perdido.
Dividieron las organizaciones sociales y sindicales, corrompieron dirigentes, instalaron mesas de dialogo y conversación social que no sirven para nada mientras no haya equivalencias mínimas entre quienes participan de estos falsos instrumentos.

Sobre esta realidad debemos construir y aquellos que comienzan a abrir los ojos y pretenden erigirse como guías de los desencantados, harían muy bien explicando primero por que guardaron silencio por tanto tiempo ante lo que era evidente y hoy aparecen sacando la voz y dando pautas del que hacer futuro.
Lo contrario simplemente será seguir mintiendo a nuestro pueblo y tengan la certeza, los que lo hacen, que tarde o temprano deberán comparecer y explicar su actuar.   

Este Febrero 2016 no ha sido distinto de los anteriores y es reflejo inequívoco de la profundidad de la crisis.
Las sedes sindicales apenas si funcionan o lo hacen de medio tiempo, no hay trabajo de propaganda y los trabajadores son echados a la calle sin que a nadie parezca importarle. Ni una sola nota de prensa para las opiniones y acciones de denuncia del movimiento sindical, particularmente la opinión sobre las reformas laborales expuestas por la CGT  el CIUS, aunque debemos ser honestos y reconocer que muy poco se ha hecho por romper esta tendencia. Esto los abusados en sus derechos lo perciben y es por ello que aun se resisten a organizarse. O cambiamos de actitud o no avanzaremos.

Febrero en Chile es festival, lo que a su vez es sinónimo de banalidad, estupideces varias, dimes y diretes de personas con un bajo nivel intelectual y pobre vocabulario, que suelen llamar la atención por osadas y torpes actuaciones que ocupan primeras planas, transformándose en tema de discusión mientras a nuestro rededor todo se derrumba.
Por lo mismo no puede soslayarse el actuar de algunas personas que sin ser humoristas han hecho uso de los casos de corrupción, conflictos de intereses y un cuanto hay que se ha vivido, para conseguir la aprobación y la risa franca de quienes los escuchan.
Y sin embargo me queda la impresión que a esto le falta algo.
¿Por que estos acuciosos observadores de la realidad nacional, no le han dicho a la población, que tales conductas oprobiosas se mantendrán si no reacciona para eliminarlas?
Nadie puede obviar que si las cosas están como están, obedece en parte a nuestra pasividad y falta de reacción. Seguirán presentándose casos como los PENTA, CAVAL, SQM y si alguien cree que todo se soluciona con la acida critica de uno u otro comediante, está en un profundo error.
Solo la movilización organizada produce los cambios. Que no se olvide.  

Aumentó el valor del pasaje del Metro en $ 20 en hora punta. Algunas decenas de personas manifestaron invitando a la evasión, misma evasión que silente se aplica desde hace mucho tiempo en los buses del Transantiago.
Mi impresión es que este no es el camino, al menos no así como se viene haciendo.
No se avanza mucho evadiendo individualmente el pago, mientras se mantiene el consumismo obseso, el desprecio por los demás y los excesos de todo tipo.


No basta tratar de pasar colado en los pagos de la movilización, es imperioso, fundamental entender que para que las cosas cambien tiene que haber organización. Debemos exigir a quien nos gobierna y emplea, el pago diario de ese gasto de locomoción y también la alimentación.
La organización en sindicatos, juntas de vecinos, centros juveniles, la unión de todos los desencantados, debe culminar en acciones masivas de esos millares que lo están pasando como la mierda.
Tomarse todas las estaciones del Metro y exigir que se liberen los torniquetes. No parar hasta que se modifique el valor del pasaje.

Para todo esto se requiere unidad y coraje. Ponernos a trabajar para que cambien las cosas, por que tengamos claro que no lo harán  los comediantes, por muy buenas intenciones que pudieran tener, ni tampoco aquellos que viven haciendo gárgaras con el pueblo, sin preocuparse efectivamente de él.


MANUEL AHUMADA LILLO
Presidente C.G.T. CHILE

lunes, 15 de febrero de 2016

PULSO SINDICAL Nº 306 DEL 01 AL 14 DE FEBRERO DE 2016

Seamos claro al decir las cosas, aún a riesgo de ser repetitivos. Si en algo debemos coincidir todos los que hemos estado y estamos en el trabajo sindical, es en que no hay mejor forma de elegir a quienes representan a los trabajadores, que el voto secreto y universal.
Los dirigentes de la clase nacen de ésta. Se inician, proyectan y destacan en el trabajo diario, en el contacto con sus pares, en la defensa de los derechos de los trabajadores sin pausas y sin concesiones ante la patronal. Lamentablemente algunos militantes comunistas que leyeron y comentaron nuestro Pulso 305 parecen no entenderlo.

En esta columna de análisis sindical no practicamos el anticomunismo. Esa es una muletilla muy usada por quienes carecen de argumentos para responder a las críticas. Y ya está bueno que se atrevan a discutir de verdad, sin irse por las ramas culpando a otros de sus errores.
Lo que hacemos es exponer la realidad que se está viviendo y que afecta a millones de hogares obreros. Quien no quiera ver que las demandas de los trabajadores se han minimizado producto de asquerosos acuerdos políticos entre bambalinas, está sirviendo a los intereses de los enemigos de la clase y no a ésta.

No es nuestra responsabilidad que la CUT y las organizaciones que la integran se hayan entregado de manos atadas al gobierno, ni que hayan privilegiado la conversación con los patrones en vez de intentar la unidad de todos los que están contra el capital, valiéndose para ello de oscuros acuerdos políticos y elecciones amañados.
Hace mucho tiempo expusimos al interior de esa Central - de la que fuimos fundadores y participes de sus actividades - sobre el daño que hacían los acuerdos políticos a espaldas de los trabajadores. Promovimos y obtuvimos el apoyo para una reforma a los estatutos que permitiera la elección universal de la directiva, resolución que fue abortada por un acuerdo político “tras bambalinas” entre la Concertación y el PC. 
Por esas y muchas otras razones es que nos desafiliamos de la CUT y no la consideramos un instrumento de los trabajadores. 

Estamos dispuestos a discutir con nuestros detractores, sobre estos y otros temas que afectan a la clase trabajadora, les invitamos a hacerlo en asambleas, foros y encuentros de todo tipo a los que nos inviten. Que los trabajadores escuchen y juzguen
Lo demás, las descalificaciones y amenazas, no serán respondidas y pueden seguir revolcándose en su excremento, que nosotros tenemos cosas mas importantes que hacer.

Nuestro esfuerzo está puesto en la educación de los trabajadores, en el llamado a organizarse y luchar por los derechos. Nadie más que los trabajadores mismos pueden poner termino a este tiempo de carencias y abusos.
Por eso ocupamos 2 Pulsos (304 y 305) para dar cuenta de algunas aberraciones que se vienen con la nueva reforma laboral, aunque venimos hablando sobre ello desde el mismo diciembre de 2014 en que se presentó el proyecto de ley.
Se harán muchas declaraciones y se convocaran movilizaciones de todo tipo, pero las reformas que se transformen en ley serán las acordadas entre el gobierno y la CUT mas algunas “desmejoras” que se cocinan en estos acuerdos políticos de última hora.  
De nada sirvió el lobby y la conversación con parlamentarios “rebeldes”, los que ni siquiera dieron cuenta pública de la opinión de quienes creyeron en ellos y menos escucharon a todas las organizaciones. Está claro que ese no es el camino.
La labor del sindicalismo de clase es prepararse para lo que viene, que es bastante mas malo que lo que se ha expuesto en decenas de artículos de opinión. Son millones de trabajadores los que son privados del derecho de organizarce y negociar colectivamente. 

Lo menos que se puede hacer es constatar lo anterior y ponerse a trabajar en serio para revertirlo. Hay que creer más en los trabajadores y su fuerza y no buscar apoyos en quienes nos abandonan cuando ven que el horno no está para bollos. O se está con los trabajadores siempre, o solo se les se les utiliza como moneda de cambio. 
Quienes aspiran a la liberación de la clase deben ponerse a su disposición y trabajar con ella. Lo demás se llama aprovechamiento. Cada quien sabrá donde le aprieta el zapato.

Nosotros en la CGT, junto a sindicalistas de otras organizaciones, venimos planteándonos hace mucho tiempo la necesidad de dar pasos que permitan a los abusados en sus derechos, asumir que no todo está perdido.
Se ha construido un Pliego de los Trabajadores que da cuenta de las más urgentes demandas de la clase, pliego que fue analizado por decenas de dirigentes y discutido en asambleas sindicales y que ya comienza a instalarse en los proyectos de contrato colectivo de Federaciones, Confederaciones y Sindicatos Nacionales.

El Pliego de los Trabajadores es el principal fruto del trabajo de un año del Comité de Iniciativa por la Unidad Sindical, constituido al calor de las primeras protestas contra la reforma laboral el 12 de Febrero de 2015.
Un trabajo silencioso, por la base, de contactos con todos aquellos que se dicen descontentos del sistema. Decenas de iniciativas de propaganda, cuyo origen fue Santiago y comunas de la Región Metropolitana, comienzan a desarrollarse en algunas regiones del país.
Y es que estamos diciendo a los trabajadores que hay que construir organizaciones y presentar proyectos colectivos. Que no solo debemos despotricar contra el sistema desde las redes sociales o en los espacios en que participamos. Tenemos la obligación de construir conciencia social en los millones que no tendrán posibilidad alguna de sindicalizarse ni negociar y en aquellos que pudiendo no lo hacen por que dejaron de creer y solo esperan el Apocalipsis.

La convicción de que son los trabajadores quienes mueven el mundo, provocará que estos se organicen en los instrumentos que crean mas convenientes y desde allí exijan respuestas a los detentadores del poder.
Por eso saludamos el primer año de actividades del CIUS participando de la entrega de miles de cartillas que dan cuenta del Pliego de los Trabajadores.
Estaciones de Metro, empresas y las principales avenidas de la capital fueron el centro de esta actividad de propaganda, que se volverá constante ya que no existe otro instrumento que permita un nivel de contacto y conversación como el que se logra repartiendo la información mano a mano.

Si millones estuviéramos organizados, más de algo habríamos hecho contra la nueva alza de  $ 20 que ha entrado en vigencia el 15 de febrero en el metro y que se aplica en el horario en que más se movilizan los trabajadores. Asumamos nuestras deficiencias y no le echemos toda la culpa a los otros. 
Si no estuviéramos tan atrasados en algunas cosas, habríamos generar decenas de acciones de protesta contra esta arbitraria medida. 

Con mas fuerzas que nunca hay que exigir en los pliegos de peticiones el pago diario de locomoción. Por ahí tiene que ir el trabajo de los que dicen querer a la clase.
A leer y difundir el Pliego de los Trabajadores del CIUS



MANUEL AHUMADA LILLO
Presidente C.G.T. CHILE 

lunes, 1 de febrero de 2016

PULSO SINDICAL Nº 305 DEL 21 AL 31 DE ENERO DE 2016

PULSO SINDICAL Nº 305 DEL 21 AL 31 DE ENERO DE 2016

Una aclaración necesaria.
En La Segunda del 19 de Enero de 2016, el diputado Daniel Nuñez al explicar su rechazo a una indicación a la ley de partidos aprobada en el Senado y que implica que las autoridades partidarias se elegirán por el principio de “un militante un voto”, dice que la elección indirecta de autoridades políticas es el mejor mecanismo (o sea algunos eligen a algunos y estos eligen a la cúpula que da dirección).
Poca importancia tendría esa opinión si no fuera que para justificarla el diputado argumenta que “nuestra tradición viene de los sindicatos”, lo que no es efectivo pues en  la larga tradición de la organización sindical de base, todos los trabajadores han participado en la elección de sus autoridades.
Solo podrá tener peso la argumentación del diputado si nos remitiéramos a la actual legislación laboral que establece que para la constitución y gestión de Federaciones Confederaciones y Centrales, solo se requiere de la opinión de los dirigentes de sindicatos u organizaciones de base, dando con esto lugar a un sistema indirecto de elección de autoridades que no necesariamente reflejan el sentir de los trabajadores.
Si es a eso a lo que aspira el diputado hay que decir que ello no tiene nada que ver con la tradición histórica de los sindicatos.
Somos muchos los que seguimos creyendo que para que el sindicalismo recupere su protagonismo se hace urgente establecer la elección universal de los dirigentes de los trabajadores en todos los niveles de organización.

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Dábamos cuenta en el Pulso anterior de una serie de anomalías en la reforma laboral de la Nueva Mayoría, anomalías que anulan completamente el discurso de que con las reformas se busca potenciar la gestión de los sindicatos.
Es bueno y ayuda a la discusión entre los trabajadores que sigamos viendo normas que retrotraen derechos, pero asimismo debemos insistir con firmeza en que el camino hasta ahora escogido por parte del movimiento sindical organizado no es el que corresponde a las urgencias que se viven. 
Por algo tenemos lo que tenemos, cuando se habla de propuestas para “mejorar las condiciones de los trabajadores”. Ya algunos han dicho que solo damos cuenta parcial de las cosas, me han preguntado incluso por lo bueno de las reformas. Reitero que eso que llaman bueno es tan menor en relación con lo que nos friega que ya vendrán los defensores de la reforma a hacer su pega. Nosotros pretendemos seguir clarificando algunas cosas a nuestros compas en la dirigencia y la militancia sindical.
Otras sorpresas de la reforma son: (siga el orden del Pulso anterior)

3.- Ni siquiera el piso rasca se respetará siempre: Así lo dice la reforma, cuando establece que las partes podrán (como si negociaran en condiciones de igualdad) convenir rebajar el piso de la negociación a que se refiere el articulo 338 (de la reforma) cuando las condiciones económicas de la empresa así lo justifiquen (Articulo 343 de la reforma).
Esta condición aplica incluso cuando los trabajadores optaran por suscribir un contrato colectivo sujeto a las estipulaciones del piso de la negociación. (O sea, cometen el descaro de decir que se asegura un piso para a, reglón seguido, establecer en mecanismo para saltarse dicho aseguramiento) (Articulo 344 de la reforma).

 
4.- La huelga que continua siendo poco clara. La reforma garantiza el derecho a huelga, de quienes están negociando, por lo que se prohíbe el reemplazo de los puestos de trabajo de los trabajadores en huelga. No obstante los trabajadores deberán denunciar la presencia de los rompehuelgas para que la Inspección requiera el retiro inmediato de los reemplazantes de los puestos de trabajo en huelga. Si el empleador se niega, cosa que hace muy a menudo, la Inspección debe denunciarlo al Juzgado de letras del Trabajo y será el tribunal el que ordene el retiro de los reemplazantes (Articulo 347 de la Reforma).
Hoy en día esta norma está vigente y pasan varios días, incluso semanas antes de que dicho retiro se produzca. Conclusión, la huelga es un fracaso.
Este es el gran avance del que tanto se jactan, en lo que al derecho a huelga se refiere?

5.- La seguidilla de ofertas con huelga en curso que solo busca minar la confianza de los huelguistas: Durante el desarrollo de la huelga la empresa podrá presentar nuevas ofertas las que deberán ser votadas ante ministro de fe. Si es rechazada esta oferta puede ser presentada una nueva cada 5 días después de transcurrida la votación de la ultima. Que se busca con esto?. Nada más que presionar a los trabajadores y su organización. Esta también es una indicación ingresada en el Senado (articulo 357 de la Reforma. 

6.- La suspensión de la huelga, otra estupidez sin explicación: En lo que mas perece un chiste cruel que una norma legal, la nueva reforma plantea que las partes podrán acordar la suspensión temporal de la huelga por el plazo que estimen pertinente (Articulo 358 de la Reforma).
O sea, no solo se imponen un proceso dilatorio para sacar a los rompehuelgas y se faculta al empleador para presentar nuevas ofertas que pueden ser las mismas todo el tiempo, sino que también se legisla para que las partes (otra vez este cantito como si habláramos de partes con cierta igualdad de derechos) puedan SUSPENDER la huelga. Con que fin?. Solo servirá para que el patrón ofrezca estudiar una nueva oferta, saque la producción detenida a la venta y luego retome la huelga, sin resultado alguno para los trabajadores.

7.- Los propios trabajadores deberán resolver entre ellos quien trabaja mientras los demás están en huelga:  El proyecto da una larga lata con la calificación de los servicios mínimos  y equipos de emergencia, que deberán actuar en caso de huelga. Se trata de que los propios trabajadores resolverán quienes de ellos siguen trabajando si la empresa determina que requiere de tales o cuales posiciones para asegurar el funcionamiento de la empresa. Se remunerará a quienes cumplan estas funciones, hay plazos para que la empresa los solicite, los trabajadores se deben pronunciar y si no hay acuerdo puede suspenderse el proceso hasta que resuelva el tribunal (Artículos 360 y 361 de la Reforma).
¿Bonita manera de asegurar el derecho a huelga en negociación colectiva, cierto?

Hasta aquí llegamos en este Pulso con un vistazo a las reformas, socializarlo es la tarea de cada sindicalista con sentido de clase.
El sistema continuará imponiendo sus criterios si los organizados no damos con alguna forma o instrumento que nos lleve a enfrentarlo con algo mas que declaraciones, marchas y una que otra acción audaz.


Ya deben estar claros aquellos que apuestan solamente al lobby en el parlamento y los distintos ministerios, que ese es un camino perdido.
Lo que sale para ser discutido desde las oficinas palaciegas, es aquello que ya acordaron los que la llevan.
Los dueños del poder no van a poner en discusión ninguna norma que les quite espacios o les limite en su actuar. Ellos tienen claro lo que quieren desde antes de exponerlo. Solo buscan a las organizaciones y sus dirigentes para darle un barniz de participación al engendro que parieron.
Son muchos los que dicen estar en contra de este modelo de gestión, y sin embargo el sistema ha ido instalando cada una de sus leyes y las organizaciones sindicales siguen sin dar pie con bola.

No cabe duda que las Centrales Sindicales han dejado la grande. Que la dependencia de los partidos ha hecho de su actuar algo anodino, sin mas marca que un desprestigio que se extiende como una mancha imposible de quitar. Pero solo ellas son responsables?.
Ciertamente no y ya es hora de que vamos poniendo las cosas en su lugar.

No podemos ni debemos esperar nada de las Centrales. Solo lo que hagamos o dejemos de hacer marcará el presente y el futuro de la organización sindical. Por lo tanto no podemos ocupar sus mismos esquemas de gestión para llegar a los trabajadores.

Las reformas laborales saldrán según acuerden las mayorías representadas en el Parlamento y serán aplicables a todos los trabajadores, ya sea que se digan de gobierno u oposición, se califiquen de apolíticos o cierren filas en algo más radical.

La tarea entonces es desmenuzar lo que buscan y desde ahí construir el dique que al menos frene esta ofensiva del capital.
Para nosotros eso es el Pliego de los Trabajadores y se hace perentoria la construcción de un  proyecto colectivo tipo, que resguarde los derechos que serán atacados.


MANUEL AHUMADA LILLO
Presidente C.G.T. CHILE