viernes, 16 de junio de 2017

PULSO SINDICAL Nº 335 DEL 01 AL 15 DE JUNIO DE 2017

Para nosotros, que construimos este Pulso, no dejan de llamarnos la atención una serie de noticias y también las expresiones que muchos vierten respecto de lo que comentamos.
Lo hacemos sin pelos en la lengua, porque creemos en lo que decimos y disponemos de los argumentos y antecedentes necesarios.
Es cierto, puede no gustar a muchos lo que exponemos, pero ninguno  de los críticos entrega elementos en contrario y eso hace aún más valioso este Pulso Sindical.
La crisis del sindicalismo entreguista es total, pero es claro que no perecerán. Ellos tienen la cualidad, apoyados por los aparatos del modelo, para mantenerse a flote.
Son demasiado importantes los recursos que se reciben por la vía de postulaciones truchas, donde siempre ganan los amigos del ministerio y de las diversas dependencias que tiran la palta a la chuña.
Nada de capacitación para ganarle al modelo, poco o nada de educación para enfrentar al capital en las negociaciones colectivas. Venir a decir ahora que la última reforma laboral es mala es simplemente la confirmación de que no solo los sindicalistas oficialistas están casados con el sistema sino también y principalmente aquellos que promovieron y aprobaron leyes miserables.
No basta decir a todo Chile que se hubiera querido hacer más, debe decirse al país que se le tuvo miedo al capital, que no se escucha a las grandes mayorías de los privados de derechos mínimos.
Vendrá una nueva renovación de autoridades y los trabajadores seguirán colgando de la cornisa porque, al contrario de lo que dicen en la tele y las franjas, no se escucha a los que están privados de todo, a lo más se detienen un ratito frente a ellos a ver si pueden volver a permearlos.

Por eso hay que saludar a quienes llegaron el 15 de Junio a la casa central dela Universidad de Chile a la presentación del Manual Sobre la Reforma Laboral en Chile, preparado por la Defensoría Popular del Trabajador, quienes construyeron este interesante trabajo junto a las organizaciones que hacer parte del Comité de Iniciativa por la Unidad Sindical.
Es un trabajo claro, didáctico, sin tanta frase rebuscada, escrito para ser analizado, discutido y utilizado como herramienta de educación por los miles de trabajadores organizado y, porque no, también por aquellos que no lo están.
Este ejercicio de educación responde al primero de los pilares en los que se basa el trabajo de este naciente conglomerado sindical.
Educar a las masas obreras, educar a la clase trabajadora es un objetivo de primer orden, porque solo así lograremos que los trabajadores se desprendan de las tenazas de la ignorancia y del miedo.
No es cierto que nada queda por hacer. Muy por el contrario, el Manual da cuenta de cómo viene la ley y es también una invitación para buscar los caminos y superarla.
Los contratistas y subcontratistas, privados casi de todo derecho con las nuevas normas, ratificaran en la lucha diaria que no hay ley que detenga a los trabajadores cuando se deciden a luchan contra aquellos que los anula y limita   
A su vez los trabajadores de las micro y pequeñas empresas entenderán el porqué de nuestra demanda de negociación por rama, entenderán que deben ser creativos para generar instrumentos que los organicen y les permitan demandar sus aspiraciones.

Salimos claritos de la casa de Bello.
Somos parte de la clase trabajadora y haremos todo lo que debamos hacer para dotar a los trabajadores de una organización independiente, autónoma, contraria a los acuerdos a puertas cerradas, enemiga feroz de la corrupción.

A todos nuestros amigos, a los que de verdad trabajan y se la juegan por la causa de la clase trabajadora los invitamos a  dar un nuevo paso en la construcción de esa unidad que reclamamos, que anhelamos pero que nos resistimos a construir.
Hemos coincidido las organizaciones que nos aglutinamos en el CIUS respecto de una cuestión importante, vital en nuestro trabajo.
“Ser clasista es reconocer la existencia de clases en la sociedad en que vivimos. Para nosotros la clase de los abusados por el capital tiene demandas irrenunciables, incluida una sociedad más justa y digna.”.
Creemos en esto y trabajamos para ello. Por eso invitamos a todas y todos los trabajadores organizados a conversar con nosotros, a recibir una invitación para conversar sobre un documento declaratorio de nuestro objetivo.
Nos vamos a juntar el 19 de Julio desde las 16.00 y si coinciden en esta básica definición de clasistas estaremos juntos resolviendo como vamos a seguir caminando.

Conmoción nacional ha provocado la estúpida acción de una capitán de carabineros quien indicó a sus subalternas que no estaba permitido amamantar a sus hijos.
Decenas de minutos de reportajes, opinan todas y todos los que sienten estar involucrados, y nadie opina en contrario y cómo hacerlo si alimentar a un bebe es un derecho que no puede ser violado y sea carabinera o no, debe reclamarlo.
 
Sin embargo los mismos medios y autoridades que pontifican sobre el tema, apenas si han hablado o simplemente guardaron silencio ante casos tan dramáticos como los abusos a los trabajadores en la empresa FRUNA que costaron la vida de dos trabajadores.

Ahí no hay condena unánime, no va la ministra del trabajo a encabezar la fiscalización por la violación reiterada de derechos laborales.
Son cientos, miles los casos arbitrariedad evidente en el tratamiento de las licencias médicas pero no hay campañas en los medios. Tampoco las hay ante la sistemática violación a las normas de seguridad en las empresas. Así la muerte de otro trabajador de la construcción no dio ni para ser discutida en el trasnoche y menos se vio la opinión de la dirigencia sindical y de los propios trabajadores que denuncian carencias permanentemente.
Vayan las autoridades del trabajo a revisar los miles de reclamos que diariamente se presentan en las Inspecciones y podrán darse cuenta que la violación de derechos es permanente. Y nadie la castiga.

Como dormirán las autoridades luego de haberse enterado que un joven haitiano se murió de frio?, seguramente no han de sufrir de insomnio. Hace algunos años en la misma plaza de la constitución se murió un anciano que trabajaba haciendo aseo y los medios no se la jugaron por exponer el drama de tanto viejo querido nuestro que deben trabajar hasta morir por que con sus pensiones de hambre ni siquiera sobreviven.

Por último preguntarse que hacen las autoridades y los medios de comunicación para dar a conocer el caso de Richard Bobadilla que lleva 52 días de huelga de hambre en las puertas de la Federación de Trabajadores del Cobre, cuyos dirigentes SE NIEGAN A VER SU CASO.
Señores dirigentes de la FTC (les habría llamado compañeros pero el computador se niega a llamarles así), que crimen tan grande cometió este trabajador que no son capaces siquiera de darle la cara?
¿Es que tendrá que enfermarse gravemente Richard para que ustedes, las autoridades y los medios de comunicación se den cuenta que está ahí, muriéndose de hambre?

Todo esto y mucho, mucho más es lo que nos impulsa a seguir bregando por construir un instrumento que de verdad represente y defienda los derechos de los trabajadores.
Y lo seguiremos intentando cuantas veces sea necesario.


MANUEL AHUMADA LILLO
Presidente C.G.T. CHILE 

miércoles, 31 de mayo de 2017

PULSO SINDICAL Nº 335 DEL 18 AL 31 DE MAYO DE 2017

PULSO SINDICAL Nº 335 DEL 18 AL 31 DE MAYO DE 2017

Desde que el jueves 24 de mayo,  el semanario The Clinic develara las profundas arbitrariedades y abusos que afectan a los trabajadores de la empresa FRUNA, las redes sociales han explotado con propuestas y sugerencias, tendientes todas a terminar o al menos aminorar tanto drama que no solo es de los trabajadores de FRUNA sino de millones de trabajadores chilenos. Sin embargo han sido solo eso, opiniones en las redes sociales.
¿Hasta cuando seguirá siendo este el único instrumento utilizado por muchos para responder a la prepotencia del capital?

Dicen los viejos, cuando hay algo que no está del todo bien, que “falta la chaucha para el peso”. Algo así nos sucede como sociedad respecto de hechos como el que en está ocasión afectó al trabajador Rolando Venegas, quien se quitó la vida cansado de tanto acoso laboral.
¿Es que ya nos olvidamos de la dolorosa muerte de Rodrigo Cisternas, Juan Pablo Jimenez y Nelson Quichillao, por nombrar a las últimas víctimas del brazo armado del capital?
Día a día se informa de la muerte de trabajadores por diversos accidentes laborales, muchos de ellos provocados por la deficiente o nula seguridad en los lugares de trabajo, el COMPIN  se hace un festín rechazando miles de licencias médicas ¿y la mayoría solo tiene fuerzas para repudiar y rechazar todo esto en las redes sociales?
Falta ciertamente la chaucha para el peso. Ya va siendo hora de dejar de lamentar y clamar por las páginas sociales o a través del Facebook  y salir a hacerle frente al enemigo.
Las armas contra el abuso se llaman organización y concientización. Tenemos que salir a educar y enseguida construir sindicatos y otros instrumentos de organización.
Convencer a los trabajadores que son parte de una clase que debe luchar unida, para que estos hechos no se sigan produciendo. 

El asunto FRUNA no es para nada nuevo. Los más mínimos derechos laborales se violan en miles de lugares de trabajo, hora a hora, día a día.
No es normal que reponedores y promotoras - generalmente contratados por empresas externas a aquellas en las que prestan servicios - coman sus alimentos y descansen en la calle. Tampoco que no se respete el pre y post natal, o que muchos trabajadores pierdan su puesto de trabajo y queden en el limbo después de retornar de una licencia.
¿Cómo va a ser lógico que los dirigentes sindicales deban anunciar a la empresa con 24 horas de anticipación las gestiones sindicales que pretenden desarrollar, o que no puedan responder  las consultas de sus socios en los lugares de trabajo?

La violación de los derechos laborales no comenzó ni termina con FRUNA.
Es algo constante y permanente porque los instrumentos legales son para beneficio del empresario, más que para defender al trabajador. No hay leyes que cautelen el respeto a la dignidad y la honra de los trabajadores. El patrón acusa, el trabajador paga con cesantía o con cárcel. Así de dispareja está la cancha.

Si no nos organizamos y reaccionamos seguirá el abuso, porque los llamados a fiscalizar y castigar los malos tratos no disponen de elementos suficientes para sanciones concretas y drásticas y - doloroso resulta decirlo - en algunos casos no hacen bien su trabajo y escuchan más a los empleadores que a los trabajadores. Menos burocracia más acción concreta.
Es un llamado que hacen millares de abusados, pero que pareciera llegar a oídos sordos.
La última semana de mayo ha sido prolífica en cuanto a datos que reflejan la profundidad de la crisis sindical. Junto a esto la desesperación de algunos por mantenerse pegados “a la teta” que da recursos frescos, para seguir  manteniendo engañados y desinformados a los trabajadores. Veamos algunos antecedentes que grafican esta afirmación:
a)      Si se tomara en cuenta los padrones que entrega la dirección del trabajo, la sindicalización en Chile apenas supera el 5%.
b)     Existen 3 centrales reconocidas legalmente y sumados sus afiliados no alcanzan a 300.000, en incluso la suma de 2 de ellas no supera los 20.000 trabajadores.
 c)      Una gran polvareda levantaron la CAT y la UNT porque no fueron considerados en el Consejo Superior Laboral. La razón, no poder participar de la designación de recursos que le corresponderá hacer a este Consejo. La CUT se queda con los 3 cupos. A su vez Arturo Martínez y sus acólitos anuncian una nueva Central de organizaciones sindicales del sector privado, con el claro objetivo de aspirar a recibir algunas migajitas de este suculento pan.
d)     Los presidentes de la CUT, la CAT y la UNT integran la delegación oficial que viaja a la Conferencia anual de la OIT en Ginebra. Lo único que está claro, es que no reclamaran por el daño que las últimas reformas laborales provocaran en los trabajadores.  

Esto es lo que el sistema informa y sobre eso un sector de la opinión pública hace análisis y saca conclusiones, generalmente regresivas. Ellos dicen que el sindicalismo es una bolsa de gatos, lleno de corruptos y aprovechadores, que los trabajadores no deben participar en los sindicatos, que más vale esforzarse para surgir sin hacer parte de ningún tipo de organización. Que por último no es algo que ayude a los trabajadores en su vida diaria.

Nosotros estamos empeñados en demostrar que no es así la cosa, que en los medios de comunicación se expone sola una parte - la más insignificante, la menos importante - del movimiento sindical. No deja de ser contradictorio el ver como critican a este tipo de sindicalismo y entregan datos tan lapidarios y al mismo tiempo le entregan todos los espacios en los medios de comunicación para difundir sus pobres discursos.
La cosa es simple.
Tienen cobertura y espacios porque desarrollan el tipo de gestión sindical que conviene al sistema, una gestión que pone su acento en el mal llamado dialogo social y los acuerdos con los dueños del poder, en los premios de consuelo (una mala ley permite la creación del Consejo Superior Laboral, por ejemplo) con tal de seguir apareciendo como únicos interlocutores del movimiento sindical.

Vamos a reiterar nuestro planteamiento. Los trabajadores deben poner el acento en la organización. Decir y sentirse clasistas no es algo que corresponda a algún sector en exclusiva, sino que engloba a todos los abusados y explotados. Que el plantearnos una organización que represente este sentir no es ir contra la unidad sino muy por el contrario, es iniciar el camino hacia la dignificación plena de los trabajadores.
Todos son importantes en esta lucha menos aquellos que se entregaron al capital. Todos   pueden levantar las banderas de la redención obrera, menos aquellos que quieren retrotraer la historia y ven a los trabajadores como meros apéndices de quienes se reparten el poder.

En eso no vamos a transar, y más temprano que tarde se escribirá la historia como corresponde.

MANUEL AHUMADA LILLO
Presidente C.G.T. CHILE 

sábado, 20 de mayo de 2017

PULSO  SINDICAL Nº 334 DEL29 DE ABRIL AL 17 DE MAYO DE 2017
                                                                                             
El acto en conmemoración del Primero de Mayo convocado por el CIUS en Santiago, fue una actividad masiva, que igualó e incluso superó en asistencia a la del año anterior.
Si a esto sumamos las actividades en Talcahuano y Pucón - unidas las 3 por el llamado clasista a construir un nuevo instrumento de organización - podríamos concluir que la clase trabajadora desplegó sus fuerzas y avanza, rindiendo honores a aquellos que iniciaron la lucha hace ya más de 131 años.

¿Por qué entonces dichos actos fueron ignorados o distorsionados por los medios de comunicación, llegando incluso a permear a algunos medios que se definen como independientes? 
Porque no les conviene mostrar que el sindicalismo de clase, avanza. Es cierto que con posterioridad la radio U de Chile y su diario digital han corregido tal omisión, pero no es suficiente y hay que seguir exigiendo el término de la censura y la discriminación.

Seamos honestos en cuanto a decir que dicha “ignorancia o distorsión” de los medios, no es algo que nos quite el sueño. Tenemos claro que ellos funcionan y generan grandes utilidades gracias al avisaje de empresarios y gobierno, y no van a poner en riesgo todo eso por dar cobertura a quienes se oponen al sistema.
Si tienen que llamar noche al día, lo harán sin hacerse problemas.
Lo que no nos puede dejar indiferentes es la poca o nula preocupación o derechamente el falseamiento de datos, de algunos medios que en su momento han reconocido el rol de los trabajadores en la sociedad y que tienen muy claro lo que hoy está pasando en el movimiento sindical chileno. A ellos debemos exigirles ser honestos, claros y veraces.

¿Qué es lo que hizo posible esta cadena de desinformación que hasta el despacho de este Pulso sigue sin ser aclarada, pero que no es casual y seguirá presente?

Pese a la lentitud con que el proceso avanza, es para todos claros que el movimiento sindical no es el mismo que el de hace 5, 10 o más años atrás.
Sucesivas e importantes manifestaciones en algunos sectores de la economía nacional, han dejado claro que la paciencia de los abusados tiene un límite y que la avaricia de los dueños del capital lo está rompiendo.
Aún son luchas sectoriales, con demandas concretas que una vez satisfechas – aunque sea en parte -  apaciguan el movimiento, pero cada nuevo garrotazo de los poderosos tensa las fuerzas y las pone nuevamente en acción.
Las sucesivas reformas laborales, que han abierto más y más posibilidades de abusos a la patronal, la pasividad con que el sindicalismo oficialista ha actuado - llegando incluso a estar de acuerdo con el grueso de dichas reformas – han ido generando un descontento manifiesto, que en ocasiones permitió expresiones concretas de rechazo, así como la gestación de instrumentos de unidad que tienen como base la reivindicación del clasismo.

Los de abajo se expresan contra el abuso y eso complica el proyecto del modelo. Todavía hay insuficiencias, radicadas principalmente en el sectarismo y la poca comprensión del rol de los trabajadores, de la base, en todo este proceso, pero lo que sí es claro es que cada día se dan pasos en camino de concretar la ansiada unidad.
Si a eso agregamos el pobre espectáculo dado por la CUT - la central oficialista que después de ver declaradas nulas sus últimas elecciones por fraude electoral, intenta desesperadamente y sin éxito recuperar protagonismo – tendremos algunos elementos que explican el porqué de esta descarada omisión de los medios de comunicación el pasado 1 de mayo. Había que mostrar a la CUT como el único referente sindical existente en el país.
Y para ello desfilaron, junto a los miles de militantes de la Nueva Mayoría, ministros y parlamentarios de gobierno. El espectáculo estaba garantizado

Los hechos y situaciones que afectan al oficialismo sindical han provocado la aparición mediática de una “disidencia interna”, disidencia que disfrutó por años de las garantías del modelo y de una organización construida a su medida. Son ellos los que permiten que el jueguito del modelo quede listo para ser exhibido por los medios de comunicación.
Hacen aparecer las actividades del CIUS y de otras organizaciones sindicales, sociales y políticas, como actividades de los disidentes de la CUT. Son estos disidentes los que – según la prensa - organizaron el primero de mayo “alternativo” para hacer un gallito con la actual dirección de esa Central.
Para nosotros está claro que los llamados disidentes no movilizaron a nadie el primero de mayo. Ellos siguen siendo parte de la CUT, solo congelaron el pago de cotizaciones.
Hay toda una operación comunicacional y política para unir lo que se ha separado. La llamada disidencia reclama elección universal de los dirigentes, pero no pone el énfasis en el pago mensual de cuotas, por ejemplo. Se trata de buscar la manera de darle una mejor cara al instrumento sindical que se guía por la orden de los partidos políticos y que no dejará de funcionar como tal, por más ajustes y maquillajes que le pongan.
Toda la pelea es para tener mejores posiciones en el escenario que viene, en ningún caso estos “dirigentes” tienen como centro los problemas no resueltos de los trabajadores.

El primero de mayo de 2017 es el momento en que más clara se marca la diferencia entre una y otra posición en el sindicalismo. Y hay que tomar nota de ello, porque lo que viene no puede ser una repetición mejorada de lo que tenemos.
Claramente hay 2 visiones de lo que debe ser una organización de los trabajadores y aunque siempre hemos de trabajar por la unidad de todos los abusados, también tenemos que tener claro que no se puede estar en los 2 lados de la mesa al mismo tiempo.

La CUT como instrumento seguirá existiendo y concitando la atención de trabajadores organizados. No solo cuenta – desde las sombras - con importante ayuda política y financiera, sino también con los espacios de difusión que le entregan los medios de comunicación al servicio del sistema.
Representa a un sector del movimiento sindical que no cree en el cambio social como una cuestión profunda y definitiva.
Es el instrumento de aquellos sectores que en el mundo entero aspiran a humanizar el capitalismo, a conseguir una que otra reformita que haga la explotación menos descarada, porque en ningún caso se plantean terminar con ella.
Es el tipo de sindicalismo promovido por los que insisten en dar el protagonismo al capital y solo le piden a éste tener mejor comportamiento con los trabajadores. No es solo la CUT pues existen otros actores menores, es una manera de ver a los trabajadores y a su organización que no aceptamos.
Entonces, con elecciones universales o no, seguirán jugando el mismo rol que hasta ahora han jugado, carro de colas de los gobiernos socialdemócratas y del capital.
Por cierto que hay dentro de esta y otras organizaciones similares, instrumentos de base que creen en los trabajadores y sus luchas, que rechazan la prepotencia y la corrupción, ajenos a las malas prácticas. Ellos deben dejar de creer que los cambios se harán desde dentro, tienen que alejarse de ese alero y buscar generar junto a otros un instrumento de clase, que represente de verdad a los trabajadores.

Aquellos que salimos a la calle el primero de mayo, convencidos de que la clase se despercudirá de su apatía y pasará a la ofensiva, debemos tener claro que con los que estamos haciendo no basta.
Tenemos la obligación de presentar claramente la propuesta y demostrar porque somos la respuesta que la clase busca.
Es valida, importante pero a todas luces insuficiente, la propaganda y el discurso encendido.
Hoy es más que nunca necesario educar y concientizar a la clase trabajadora, organizarla en instrumentos acerados, independientes, autónomos y autofinanciados, incorruptibles, profundamente anticapitalistas, para que la lucha sea fecunda.

Aspiramos a la construcción de una organización poderosa, en la que los trabajadores sean los actores fundamentales e irremplazables. Ellos y nadie en su reemplazo o por mandato, han de determinar sus autoridades, las formas de gestión y de lucha para conseguir respuestas a sus demandas.      

Vamos a trabajar por fortalecer nuestras organizaciones de base, jugarnos en la construcción de espacios donde nos escuchemos y podamos encontrar puntos en común que refuercen nuestras luchas.
Debemos tomar plena conciencia de nuestros errores y a tratar de no volver a cometerlos, porque cada porrazo retrasará el momento del cambio.

Una Central Clasista de Trabajadores es posible y más necesaria que nunca, pero no debemos apurarnos en su concreción. El mayor de los esfuerzos debe ser puesto en la  declaración de principios y su plataforma de lucha.
Lo que construyamos será para llevar a los trabajadores a la victoria.

MANUEL AHUMADA LILLO
Presidente C.G.T. CHILE


viernes, 28 de abril de 2017

PULSO  SINDICAL Nº 333 DEL 01 AL 28 DE ABRIL DE 2017

El Extra que emitimos referido a la propuesta de algunos parlamentarios de rebajar la jornada de trabajo a 40 horas, deja varias cosas en claro.
Primero, que algunos dirigentes sindicales y militantes desconocen las cuestiones más básicas de su rol como tales y solo reaccionan por una mala “solidaridad partidaria” pensando equivocadamente que nuestro objetivo es atacar a algunos diputados que hasta el cierre de este Pulso, poco o nada dicen en relación a la propuesta que presentaron.
En segundo lugar, deja en claro que en el CIUS – y la CGT- venimos demandando hace ya bastante tiempo la jornada de 8 horas por 5 días de trabajo. Es necesario apostar al fin de la discriminación y permitir que efectivamente TODOS los trabajadores puedan compartir con su familia, recrearse y descansar (no trabajar en otros lados para juntar más monedas) como es por lo demás la demanda levantada y hecha acción el 1 de mayo de 1886.                              
Finalmente expuso las enormes diferencias que al día de hoy existen en cuanto al decir y el hacer de los parlamentarios en nuestro país. Y es que estos parecen desconocer su propia  que fueron ellos quienes aprobaron un mecanismo espacial para los trabajadores del turismo que permitirá “cortar“ la jornada diaria hasta por 4 horas. Olvidan que en su nefasta gestión aprobaron la jornada de tiempo parcial indicada en los artículos 40 Bis A. y por último se hacen los giles con las ”condiciones especiales de trabajo” que aprobaron en la última reforma laboral.

A 131 años de la gesta de Chicago, las clases en el poder, el capital y los supuestos amigos de los trabajadores, se siguen riendo. Pero que no se den por vencedores. No cejaremos en demandar una jornada continua de 8 horas diarias, 8 horas de descanso y 8 horas de recreación. No podemos renunciar a aquello que fue el centro en el inicio de la lucha del movimiento obrero. No descansaremos en nuestra exigencia ni la mediatizaremos, es un imperativo moral, es la exigencia dela clase trabajadora. Y no la renunciamos.

Un aire algo más fresco se respira en el sindicalismo y el movimiento popular. Algunas señales positivas se pueden desprender del derrumbe parcial que afecta al sindicalismo oficialista, aquellos que se entregaron a los acuerdos patrones-gobierno. Y no podemos dejarlas pasar. No podemos ignorarlas porque de ello depende el futuro de las y los trabajadores de nuestro país.

El CIUS hizo una correcta lectura, cuando llamó a organizar desde la base a nuestra clase, hasta ahora carente casi totalmente de organización. El CIUS se ha declarado anticapitalista porque tiene a la vista el daño enorme que ha hecho el capital. No solo la depredación y venta a precio de huevo de los recursos naturales, sino también  la privatización del agua, la electricidad y los mares, la negativa a entregar a todos los que la requieren educación, vivienda y salud. El robo descarado de las AFP y la discriminación de las ISARPRES.
Eso es el capital y contra eso nos definimos claramente.

Al conmemorar el 131 aniversario desde que los trabajadores organizados lanzaran el primer grito de dignificación, lo hacemos ciertos de que vivimos tiempos distintos. Ya no se trata de la explotación indiscriminada y el abuso infame (aunque aún persiste para muchos en el mundo).No obstante el capital sigue imponiendo sus condiciones y abusando del trabajador. Hoy lo mantiene cautivo a través de créditos y préstamos, lo envenenó  con el consumo, lo hizo indiferente a las demandas de sus iguales, lo ha llevado hasta a criticar a aquellos que demandan cambios.
Por eso cuando levantamos las banderas del clasismo no lo hacemos solo para diferenciarnos de otros, sino y por sobre todo porque tenemos la firme convicción de que se debe salir a educar en sus derechos a los millones de desencantados, decirles que el único  camino para el cambio y las mejoras reales a sus vidas y las de sus familias, está en la construcción de instrumentos que los representen.                                                                     Los abusados deben comprender, por la vía de la educación y el contacto permanente, que pertenecen a una clase. A la clase de los carentes de casi todo, que es y será abusada mientras no se organice e imponga sus condiciones.

Este primero de mayo a mantener en alto las banderas de los explotados, a instalar en la conciencia colectiva  las demandas básicas expuestas por el CIUS, demandas que pueden servir para presentar miles de contratos colectivos. Pago diario de locomoción y colación, sala cuna sin mínimo de mujeres por empresa, gratificación garantizada, uniformes, calzado y condiciones dignas en el lugar de trabajo.

Pero que nadie se equivoque pensando que estas son nuestras únicas aspiraciones. *Seguiremos demandando indemnización por años de servicio sin tope, el término del subcontrato, igual remuneración por igual trabajo.
*No más contratación a honorarios, no más discriminación laboral ni salarial con la mujer.
*Sostenemos que la huelga es un derecho irrenunciable, que no puede estar supeditada a lo que piensen patrones o gobiernos. 
Lucharemos por pensiones mínimas dignas (al menos iguales a un ingreso mínimo), así como un sueldo mínimo que permita vivir dignamente al trabajador y su familia.
*No renunciaremos a exigir una nueva constitución.
*Ni a exigir el termino de las AFP.
*Ni a la renacionalización del cobre y otros minerales.
*No claudicaremos en la lucha por salud y educación digna y gratuita para todos nuestros compatriotas.
*La vivienda tiene que ser un derecho, con viviendas aptas para la vida familiar, áreas verdes amplias no restrictivas, salas cunas y jardines infantiles donde puedan estar todos nuestros hijos.
Queremos en definitiva un nuevo país, siempre lo hemos querido, pero para construirlo necesitamos pasar de la sentida aspiración a la construcción de los instrumentos para lograrlo.
Este es el gran desafío y la principal herramienta será la movilización permanente.
Decenas de organizaciones han convocado a marchar a los clasistas y combativos en Santiago y regiones y es una obligación participar de esta iniciativa.
Tenemos claridad en lo que buscamos, pero lamentablemente la táctica sigue siendo aún diferente y no hemos alcanzado ni siquiera la unidad en la acción para algunas cosas concretas.
Este es el momento de preguntarnos que esperamos de esta grandiosa marcha del primero de mayo.

¿Queremos el avance de miles y miles que dicen BASTA DE ABUSOS, o seguirán algunos dándose el gustito de provocar a las fuerzas represivas, para que están embistan contra los que luchan y desarmen en cosa de minutos lo que tanto nos ha costado levantar?
¿Seguirán algunos creyendo que la clave de este proceso está en provocar a los perros, cuando aún no tenemos construido el corral para encerrarlos, ni disponemos de la fuerza para detenerlos?
Hermanas y hermanos, compañeras y compañeros de lucha.

Vamos a la marcha clasista con todo, pero convencidos de que el mayor efecto, ese positivo que llevara a los trabajadores a sentir que ahora sí que sí, lo provocan los miles y miles de marchistas organizados, blandiendo sus banderas y emblemas, gritando sus consignas y retirándose del acto después de escuchar a los oradores, contentos y con la convicción de que la clase dio un nuevo y gran paso hacia la construcción de su Central, para ir con ella a la lucha por el futuro que todos anhelamos.

VIVA EL PRIMERO DE MAYO.

MANUEL AHUMADA LILLO

Presidente C.G.T.

viernes, 7 de abril de 2017

ESTEBAN HIDALGO SALAS 


COMITÉ DE INICIATIVA POR LA UNIDAD SINDICAL

CORREO :                   cius.chile@gmail.com
FACEBOOK: Comité iniciativa unidad sindical
         WEB            :                            www.cius.cl


Estimados compañeros y compañeras dirigentes:
Decenas de organizaciones asistieron al primer encuentro de organizaciones clasistas, que realizamos el 19 de Julio.
En esa ocasión acordamos un itinerario de trabajo que hemos ido sacando adelante sin saltarnos ningún paso, independiente que en algunas ocasiones no hemos podido contar con todos ustedes.  
Por lo mismo es que les estamos notificando que las comisiones de trabajo constituidas, y cuyo objetivo era elaborar documentos para ser conocidos en primera instancias por quienes participaron del encuentro del 19 de Julio, han culminado su trabajo.

Por tal razón es que venimos en invitar a un representante por organización, independiente de quienes fueron parte del trabajo de comisiones, para la reunión del Lunes 04 de Septiembre, que se realizara a las 16.00 en dependencias de la CGT, calle Dieciocho N° 45, 5º piso Oficina "A".

Los documentos que serán conocidos y sancionados, para luego ser enviados a las organizaciones base son:
DECLARACION DE PRINCIPIOS
PLATAFORMA DE LUCHA
ESTATUTOS

SIN OTRO PARTICULAR SALUDAMOS ATENTAMENTE A TODOS Y A TODAS


CIUS - COMITE DE INICIATIVA POR LA UNIDAD SINDICAL

A UNIR LA CLASE TRABAJADORA

www.cius.cl                                   cius.chile@gmail.com                           facebook.com/ciuschile   


lunes, 3 de abril de 2017

PULSO SINDICAL Nº 332 DEL 16 AL 31 DE MARZO DE 2017

PULSO  SINDICAL Nº 332 DEL 16 AL 31 DE MARZO DE 2017

“Vamos a declarar nuestra oposición a este sistema de corrupción,
No participaremos en falsas democracias, con tanta hipocresía….                                     
                      Declaración de Intransigencia, Los Miserables.

Y es que no nos queda otra que declarar nuestro rechazo, a riesgo de ser consumidos por esta máquina de mentiras que es el sistema donde vivimos.
Vea usted, entra en vigencia una nueva ley laboral, un mediocre ley laboral, y los más de 15 candidatos que hay hasta ahora para la próximas presidenciales, siguen sin decir ni pio. Aunque seamos justos, no es que no hayan dicho algo, que de escuchar brutalidades estamos acostumbrados, sino que ninguno se ha pronunciado sobre el fondo de este engendro maldito, que deja prácticamente en la indefensión a casi 4 millones de trabajadores. Repitámoslo hasta que no quede atisbo de duda.
Esta ley, fraguada entre la Nueva Mayoría y la CUT, permitirá la imposición de jornadas de trabajo de más de 10 horas por día por cuatro días, obligará a los trabajadores a asumir un piso de negociación que no es más que lo que ya existe y les exigirá ser parte de servicios mínimos, en nóminas que el propio patrón presentará con anterioridad al proceso mismo de negociación.

Esta ley pasó todos los filtros de este parlamento “electo por el pueblo”, como les gusta llamarse a los “honorables” que hasta ahora parecen muy convencidos de que le dieron el palo al gato.
Parecen no entender que dictaron una ley discriminatoria, que separó a los trabajadores entre aquellos de micro y pequeñas empresas, los de medianas y grandes empresas.
Es así que mientras algunas organizaciones sindicales van a poder recibir la información financiera de la empresa dentro de los 30 primeros días después de que sean entregadas a los instrumentos del Estado, aquellos que prestan servicios a más del 95% de las empresas en Chile - y que puedan organizarse - pierden incluso el derecho que les entregaba hasta ahora el Código del Trabajo en el artículo 315, derogado por la nueva ley.
Es por esa y otras razones que disparamos contra la diputada Vallejo (no porque sea mujer o comunista como algunos imbéciles sostienen) y algunos de sus colegas, quienes han aprobado esta ley que – entre otras cosas - faculta los pactos sobre condiciones especiales de trabajo.
¿Puede un(os) parlamentario(s) aprobar una ley que faculta jornadas diarias de hasta 11,25 horas, que antes aprobaron los turnos cortados para los trabajadores del turismo, aparecer a las semanas después proponiendo una jornada de 40 horas semanales con un máximo de 8 horas por día?.
No po, no pega ni junta, es populismo puro, fuegos de artificio, propaganda para confundir a los incautos, lo que quieran, pero en lo absoluto preocupación por la clase trabajadora.

Por eso es que el 3 de abril, en decenas de lugares de trabajo a lo largo del país, nuestros compas asociados a diversos sindicatos de la CGT, acatando un llamado del CIUS, expresaron el rechazo a la nueva ley laboral. No somos muchos todavía, de acuerdo, pero tenemos las agallas para decidirnos a hacer sindicalismo desde la base, contactarnos con la gente en la calle para expresarle nuestro parecer y nuestras propuestas. Es este trabajo de hormigas el que mostrara a los trabajadores que hay caminos diferentes.
La mayor y gran lección que debemos sacar de todo lo que está pasando, es que los que tienen e  intercambian el poder se ríen y reirán de nosotros las veces que les dé la gana, no les importamos, somos solo números.
Hay que despreciarles, a estos y a los que se vistan con ropajes diferentes, pero que buscan hacer lo mismo con otros pelos y pinturas.
Dirigentes y trabajadores en las calles, plazas y barrios, por todo Chile deben ser la respuesta a todos aquellos que hablan de nuestros problemas pero ignoran nuestras demandas.
Los trabajadores deben aprender a distinguir entre aquellos que aunque sea a nauseas aceptan el modelo y todos sus contenidos, versus los que desprecian al capital y saben que son importantes en la propuesta de la construcción de una nueva sociedad.

Los trabajadores son abusados y explotados de diferentes maneras, ya sea con el garrote en ristre o bien con discursos y propuestas edulcoradas que solo van consolidando el modelo.
Millones son los que no están organizados y aceptan en silencio y cabeza gacha lo que el modelo les impone.
Mientras más tardemos en darnos cuenta de lo anterior, mas durará el abuso y la explotación hacía esos millones. Mientras más demoremos en construir una Central Clasista, anticapitalista, más durará la postración de los no organizados.
Avancemos hacía ese instrumento de clase que será también enemigo de la corrupción, los acuerdos a puertas cerradas, la dilapidación de los recursos de los trabajadores y de todos los vicios de ese tipo de sindicalismo que despreciamos.,

2 son los desafíos de la hora presente.
Preparar un Primero de Mayo clasista y promover entre los millones de indignados una protesta nacional que dé cuenta, no solo de que estamos firmes con la demanda de NO + AFP, sino que también aspiramos a cambios reales y profundos en la ley laboral, cambios que no serán hechos por aquellos entre cuyas manos ha circulado el poder en todos estos años.
Un primero de mayo clasista, que debe ser también disciplinado, un acto en donde se escuche la posición de la clase trabajadora y no se produzcan actos de cualquier tipo, que inviten a actuar al aparato represor del Estado.
Un primero de mayo donde se haga un llamado a la organización en todo el territorio nacional, donde se deje claro que la exigencia más urgente no es de candidatos, sino de construcción de instrumentos que representen de verdad a los desheredados. 

Una protesta nacional donde todos seamos convocados a hacer lo que podamos. Desde embanderar con negro nuestros hogares y lugares de trabajo, hasta cortar por cientos las calles en las distintas ciudades.
Una protesta que les diga a aquellos que nos vieron  luchar contra la dictadura, que no hemos olvidado lo que es luchar por lo nuestro.
En este Marzo que nos trae a la memoria el ejemplo de los hermanos Vergara Toledo y de Guerrero, Parada y Natinno, entre tantos que dieron la vida por la libertad, asumamos que esa lucha solo fructifica si somos actores activos y permanentes.
A luchar por lo nuestro sin dilación, ahora.


                                                                                         MANUEL AHUMADA LILLO
Presidente C.G.T. CHILE