miércoles, 23 de octubre de 2019


PULSO SINDICAL Nº 387 DEL 07 AL 23 DE OCTUBRE DE 2019

UN HOMENAJE PREMONITORIO

El 6 de Octubre estuvimos, como cada año, junto a los familiares de las víctimas de Chena. 101 compatriotas perdieron la vida en ese campo de prisioneros y a 46 años de aquello no les olvidamos ni les olvidaremos.
Cuando hicimos uso de la palabra dijimos que el facismo seguía vivo y activo y llamamos a desarrollar organización y que el pueblo debía alzarse contra tanto abuso y no solo eso. También llamamos a estar preparados por si los bellacos sacaban los milicos a la calle de nuevo y buscaban anularnos.
Mismo mensaje reiteramos en la romería nocturna del 7 de octubre realizada por la Central Clasista en el Cementerio General.
Y aquí estamos. Desde el 14 de octubre el pueblo dijo basta y se expresó en la calle. Como en ocasiones anteriores fueron los estudiantes quienes dieron el vamos saltando los torniquetes del Metro, invitando a todos a EVADIR el pago del trasporte público ante la nueva alza que se nos vino encima, sumada al aumento en casi un 10% del costo de la luz, la carencia de agua en distintos lugares del país, la reajustabilidad periódica del impuesto por transitar por las autopistas y el robo de las AFP que siguen pagando pensiones de hambre, entre otras justas demandas populares. 
Y desde ese día del inicio de la evasión hasta ahora, se vive en otro país.
Un país que despierta del letargo y la sumisión, para levantarse al calor de monumentales marchas, barricada, caceroleos y paralización de labores en diversos sectores económicos.

Por años escuchamos de los distintos sectores políticos, que se han repartido los periodos de gobierno, que hacían lo máximo cada vez que presentaban el presupuesto de la nación. No había como responder a las peticiones de la sociedad.
Pero la movilización decidida, sin temor, de millones y millones de compatriotas, los obligó a “romper el chanchito” y aparecieron aumentos impensados a las pensiones en algunos tramos, propuestas para regular el valor de los remedios y hasta un subsidio que pagará el Estado, para que el ingreso mínimo se pegue uno de los más grandes saltos de los últimos años.
Incluso han dicho que presentaran propuestas para rebajar las dietas y sueldo de las elites y que pondrán un límite a la reelección de los parlamentarios. No es de extrañar que de continuar a pie firme la protesta, se anuncie una ley para una jornada de 40 horas semanales y vaya a saber que otra cosita más, a ver si logran aplacar la movilización.

Ahí quedaron los acuerdos de la DC con el gobierno para sacar adelante su reforma tributaria. Por allá saltaron las cocinas y los acuerdos entre gallos y medianoche.
Pero debemos seguir trabajando para reventar las leyes que establecen los servicios mínimos y la adaptabilidad laboral en la negociación colectiva, heredadas del gobierno de la Nueva Mayoría, así como sacar todas aquellas normas que imposibilitan la organización sindical y la negociación colectiva, frutos de los gobiernos desde 1990 y hasta la fecha.

Y es que junto con tener en la memoria a los que cayeron y reiterar el compromiso de seguir en la lucha con las banderas que ellos enarbolaron, no podemos ni debemos olvidar a los traidores que posibilitaron todo el estado actual de cosas y que hoy pretenden erigirse en voceros de un pueblo hastiado.
Que se vayan todos es la demanda popular y la hacemos nuestra.

NADA SI ESTAN LOS MILICOS EN LA CALLE

El reventón generado por la evasión ha llevado a gobierno y oposición a acusarse mutuamente de no haber escuchado al pueblo.
El gobierno inició su ofensiva comunicacional diciendo que lo sucedido es fruto de una conspiración muy bien orquestada, que cuenta con financiamiento y conducción, que la inteligencia ya dispone de algunas patentes de vehículos y que los violentistas y delincuentes obedecen órdenes claras y precisas. El objetivo es generar el caos y validar la represión. Hasta la esposa aparece culpando a extranjeros o fuerzas alienígenas y solo les falta hacer responsable de lo que se está viviendo al Estado Islámico o a Al Qaeda.

En la oposición hay variados ingredientes para el coctel pero todos apoyan las demandas populares aunque – uniéndose a la voz del gobierno - condenan con energía la violencia.
¿Todos apoyan a los que reclaman cambios? Pero si son los mismos que han minimizado desde hace 30 años nuestras aspiraciones, ignorando incluso muchas de ellas, calificándolas de inviables y aprobando porquerías previos acuerdos con la derecha.

La oposición tiene en este momento 2 caras o posiciones. Una, la que se sentó ayer a conversar con Piñera y le hizo una serie de propuestas que permitan poner fin a la crisis. Se ignora como ellos contactaron a los millones de movilizados y prepararon la propuesta presentada al gobierno, aunque Heraldo Muñoz insistió hasta el hartazgo en que previamente se habían reunido con organizaciones en la sede de la CUT.
La otra posición o cara de la oposición, se muestra un poco más dura.
No fue a la reunión con Piñera y ha expuesto una batería de demandas que se supone cuentan con el aval de partidos políticos, algunos movimientos sociales además de organizaciones sindicales. Aquí  nuestra reflexión es similar: ¿Cómo y cuándo estas organizaciones analizaron, discutieron y concluyeron en estas propuestas que se han hecho públicas?
Tanto los que fueron a la reunión con el nuevo dictador como los que no fueron, han expuesto como condición para avanzar en el proceso de conversaciones el retorno de los milicos a sus cuarteles – unos con más fuerza que otros - más un variopinto de exigencias que, dicha sea la verdad, tienen más de titulares para la prensa que de demandas concretas que apunten a poner fin a la desigualdad.

Si hasta parecen ignorar lo obvio. 
La salida de los milicos a la calle no es más que la utilización de normas legales acordadas y establecidas en la Constitución - que tiene la rúbrica de Ricardo Lagos - lo que viene a poner en el tapete la demanda levantada desde hace muchos años y hasta ahora ignorada POR LOS MISMOS QUE AHORA ESTAN DEMANDANDO ACCIONES AL GOBIERNO (salvo honrosas excepciones).

Seamos claros, si no se convoca a una Asamblea Constituyente para generar una nueva Constitución, volveremos a vivir episodios como estos, en los que cada vez que el poder civil y económico se siente presionados, se firma un decreto y saca a las calle a las FFAA.
Los muertos y heridos en estos días son responsabilidad del gobierno, pues los uniformados y carabineros en las calles están cumpliendo las órdenes del mando.

Que nadie se mueva a engaño.
Más allá del resultado final de este levantamiento popular las cosas pueden volver a los cauces establecidos por los detentadores del poder si el pueblo le entrega su representación a los mismos que poco o nada han hecho por él desde la salida del dictador en 1990.
O se van todos o la lucha debe continuar sin vacilaciones.

EL ROL DE LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN

Las primeas horas de este 23 de Octubre muestran claramente cuál será la posición que desde ahora asumirán los medios de comunicación en la guerra de Piñera.
Desde el inicio de la rebelión popular los medios jugaron el rol que el gobierno quería, para asegurar su discurso de guerra, violentismo y delincuencia. En una acción coordinada todos los medios apuntaron a dar cobertura a los saqueos e incendios, buscando mostrar a la ciudadanía que el objetivo de la movilización popular no es otro que generar caos y anarquía, llegando al extremo de querer poner a la población unos contra otros, difundiendo rumores de ataques y saqueos en los barrios, que hasta ahora no se han concretado simplemente porque son falsos.

Por el contrario, desde la mañana de hoy y post discurso de Piñera, los canales se han llenado de analistas y políticos (más los inútiles de siempre) analizando las propuestas presentadas que, vale la pena reiterarlo, ni se acercan a lo que el grueso de los chilenos anhela. Poco o nada dicen y menos profundizan respecto de la fuerza desmedida, el actuar criminal de los uniformados que disparan a diestra y siniestra haya o no toque de queda. Majaderamente insisten en el discurso de que las manifestaciones se inician pacíficamente y serían responsabilidad de los mismos manifestantes los hechos posteriores.
Quienes hemos estado en la calle tenemos muy claro que los encontrones entre manifestantes y uniformados son generados por la provocación de las mal llamadas fuerzas de orden, quienes apoyadas por el actuar de los mismos infiltrados encapuchados que actuaron antes en cada movilización popular - graficados hasta el hartazgo en los hechos del Primero de Mayo y la marcha de los derechos humanos en setiembre recién pasado -  arremeten contra los manifestantes, disparan a mansalva, golpean con sus bastones y en definitiva, generan la estela de muertos y heridos sobre la que los medios no se han expresado con objetividad.

Pese a todo lo anterior, cada vez que las personas son entrevistadas validan la protesta popular, demandan la renuncia de Piñera y llaman a que se eviten los saqueos y el vandalismo al que no podemos menos que condenar, insistiendo además en la validez de las propuestas.
Nuestra protesta es clara y concreta, pero ninguno de los que demandan el cambio social actúa ni actuará al lado del lumpen y los delincuentes que pretenden distorsionar y desnaturalizar la protesta.
¿De dónde vienen estos que actúan con tanto desparpajo y ante los propios ojos de la policía, saqueando y destruyendo? Decenas de imágenes dan cuenta de vehículos policiales metiendo cosas en su interior, haciendo vista gorda a lo que pasa ante sus ojos e incluso uniformados  invitando a llevarse cosas de un lugar pero sin quemar las instalaciones. 

Los medios de comunicación recibieron las denuncias, exhibieron incluso algunas imágenes, pero no han tenido el coraje para hacer investigación seria y objetiva, han quitado las muestras de la brutalidad que se cuelan de la censura, pero insisten majaderamente en mostrar lugares saqueados.
En este minuto - 23 de octubre a las 14.00 - todos están validando las posiciones de algunos ministros que, abrumados por las evidencias que siempre estuvieron a disposición, reconocen violaciones a los derechos humanos así como los asesinatos, pero ni estos ministros ni los medios reconocen y denuncian la brutalidad policial.

Hace muchos años que los medios de comunicación están al debe, sirviendo sin pudor las orientaciones de los detentadores del poder y eso les será cobrado a su tiempo.

LA LUCHA DE LOS TRABAJADORES

Claramente  el movimiento sindical estaba al debe, aunque es justo decir que desde el inicio de la jornada de evasión y empujados por el ímpetu de los estudiantes comienza a desarrollar acciones en los lugares de trabajo y diversos llamados a la movilización.
Tanto la Central Clasista como una coordinación de organizaciones convocaron durante el fin de semana recién pasado a los trabajadores y la población a ponerse de pie y parar o al menos evitar llegar a los lugares de trabajo, a contar del lunes 21.
Estas convocatorias, unidas al llamado de los trabajadores portuarios y del Sindicato de la mina Escondida tienen  el mérito de la coherencia, pues se trata de instancias sindicales y populares que marcan claramente su rechazo al capitalismo así como la reivindicación de cuestiones tan sentidas como la jornada de 8 horas diarias y continuas de trabajo, pago diario de locomoción y colación, pensión mínima igual al ingreso mínimo, pago de parte de la patronal del 50% de la carga impositiva mensual, demandas que no han sido consideradas en la primera propuesta de Piñera destinada a la suscripción de un Pacto Social, ni tampoco levantadas por la oposición actual.

A estas convocatorias, ampliamente suscritas por los millares de manifestantes en todas las regiones del país, se une el llamado de la Mesa de Unidad Social para una huelga general los días 23 y 24 de octubre, propuesta que como las otras ha tenido la adhesión de millares y la incorporación de otras organizaciones que hasta ahora habían guardado silencio.             No obstante, algo debe quedarnos claro.
Ninguna de las organizaciones mencionadas – por si solas -  y otras que han estado en la calle con sus bases, pueden arrogarse la representación de este pueblo alzado.

El desafío para todos es hacernos cargo de las exigencias que emanan de esta rebeldía popular y exponerlas con todas las fuerzas en todas las jornadas de lucha que se viene por delante.          

En algo hay coincidencia. Las cosas no volverán a ser como hasta ahora y será la acción de las organizaciones lo que marque efectivamente el compromiso con esta lucha de clase y el pueblo trabajador.
No más acuerdos entre 4 paredes, no más soluciones “en la medida de lo posible”, no más milicos en las calles y tampoco más represión impune de los pacos.
Avancemos en la construcción de organizaciones de todo tipo. Nunca más solos ni solas, a promover la presentación de pliegos de peticiones en cada lugar de trabajo y fortalecer los instrumentos de la clase.

Solo así podremos transformarnos en actores importantes en esta lucha.
Las cartas están tiradas.



MANUEL AHUMADA LILLO
Secretario CGT CHILE
Presidente de la Central Clasista

miércoles, 11 de septiembre de 2019


PULSO SINDICAL Nº 385 DEL 15 DE AGOSTO AL 10 DE SEPTIEMBRE DE 2019

LA EDUCACION GENERA CRECIMIENTO
No hay mejor aliciente para la gestión de una organización que la incorporación de nuevos socios. Y si esta incorporación es fruto de un proceso de conocimiento y trabajo efectivo, tanto en la atención a dirigentes y asambleas como la recepción del material impreso, lo más probable es que se transforme en una larga relación de trabajo y apoyo mutuo.
No son pocos aquellos que dicen que las posiciones de la CGT son extremas, como si demandar 8 horas diarias y continuas de trabajo, pago de locomoción y colación diaria, gratificación garantizada, entre otras demandas, estuviera fuera de lógica.
Si nos definimos como clasistas no es por choros o levantados, es porque pertenecemos  a la clase trabajadora, esa clase que contiene a todos los abusados en sus derechos. Simplemente es una pena que los trabajadores no abran sus ojos y constaten el tamaño abuso al que se les somete.
Bueno, nosotros estamos para recordárselos y la perseverancia es una de nuestras virtudes.

Cuesta organizarse en regiones, por eso nuestro abrazo a la X Región, a los trabajadores-as (30) de Cal Austral en Dalcahue que se incorporaron a la CGT el  27 de Julio, así como a los trabajadores-as (26) de la empresa Cignus en Punta Arenas que se integraron el 22 de julio.
Saludamos también a quienes trabajan en Alimentos Lonquen (30) que votaron su incorporación  el 29 de Julio, en Emplea(22) que lo hizo el 5 de julio, en Terminaciones y Construcción (117) que ingresaron a la Confederación el 1 de julio y finalmente en Gesticom, quien aprobaron unánimemente su afiliación el 21 de agosto.
Dejamos para el final uno de los más grandes logros de este año. La incorporación a nuestras filas del Sindicato de Hotel Hanga Roa (72 trabajadores-as) que se incorporaron a nuestra querida CGT el 6 de septiembre.

Nos enorgullece el trabajo de nuestras y nuestros dirigentes, la mayoría de los cuales entregan a la organizacional nacional algunas horas que les corresponden a la familia, con el único objetivo de salir a hacer proselitismo sindical. Son ellos a quienes se ve en las calles distribuyendo La Voz de los Trabajadores, entregando material de nuestra Central Clasista, o pasando mano a mano cartillas educativas en las que se promueve la organización y la negociación colectiva, como instrumentos para desprenderse del abrazo de oso que da el capital.
Un abrazo a todas y todos y a no decaer en este esfuerzo de hacer organización

UN NECESARIO EJERCICIO DE MEMORIA

Septiembre es un mes de recuerdos, emociones y dolores. Un mes que nos recuerda aquel lejano día 4 del año 1970, en que fue electo presidente de Chile el doctor Salvador Allende, elección popular ratificada posteriormente por el Congreso.
Pese a toda la distorsión, la negligencia y los acomodos, hay algo que no debe ser olvidado pues es la muestra más clara del apoyo del pueblo a su gobierno.
En 1970 Allende obtuvo el 36% de la votación y 3 años después, en marzo de 1973, la Unidad Popular - pese a toda la campaña de desestabilización llevada adelante por la derecha, la DC, los transportistas y los colegios profesionales - obtuvo el 44% de los votos.
“ Allende cumplió íntegramente el programa que votó el pueblo, especialmente se preocupó de los derechos humanos.
 Aumentó los índices de escolaridad, de salud  y de vivienda.
Los niños tuvieron acceso a una mejor alimentación, y los trabajadores lograron facilidades para continuar sus estudios.
Nunca hasta entonces los jubilados gozaron de mejores rentas.
Las mujeres ganaron espacios al machismo – en la práctica social y hogareña  - luchando por sus reivindicaciones especificas, aunque Allende no alcanzo a crear el Ministerio de la Mujer , como era su deseo.
Los obreros y campesinos tuvieron como nunca una injerencia activa en la producción, a través del reglamento sobre participación en las empresas del área social y mixta, y llegaron en algunos casos a la administración y control de la producción.
Eligieron directamente en sus sitios de trabajo a los dirigentes de la CUT en 1972, fenómeno democrático inédito en la historia del movimiento obrero mundial.
Los trabajadores de la cultura lograron, como nunca antes en ningún gobierno, difundir poesía, canciones y obras de teatro acuñadas por el propio pueblo.
La Declaración Universal de los Derechos Humanos entiende por estos el derecho a la vida, al trabajo, al descanso, a la organización sindical o de cualquier movimiento social, el derecho a un nivel de vida adecuado, a la seguridad social, a una honrosa jubilación para vivir dignamente; en fin el derecho a la educación, la salud, la vivienda y a gozar de las artes y otras manifestaciones culturales.
Casi todos estos puntos planteados por las naciones Unidas fueron promovidos por el gobierno de Allende. 
                            *“ El poder y los derechos Humanos”: Andrés Domínguez Vial - 1988 

La derecha más reaccionaria, la izquierda revisionista y muchos ex luchadores, reniegan, ignoran o silencian estos y otros hechos.
Parece avergonzarles que el pueblo haya podido ser protagonista y clausurado - aunque por un corto tiempo - el paso al actuar prepotente y mesiánico del capital.
Por eso junto con rendir el homenaje sentido que se merecen todas y todos los caídos, levantamos nuestra vista, apretamos los puños y gritamos con fuerzas que la tortura, la muerte y/o la desaparición, fueron el costo a pagar por el compromiso con la clase y sus derechos y pese al dolor que dejó el actuar genocida de militares y servidores civiles de la dictadura  en el plano sindical, social, político y empresarial, seguimos en pie y levantamos orgullosos las banderas que ellos enarbolaran y las pasaremos a quienes vienen a relevarnos.

SEGUIMOS ATENTOS AL PROYECTO DE LEY DE LAS 40 HORAS
Queremos ser muy claros en cuanto a que como organización de trabajadoras y trabajadores saludamos el proyecto de ley que busca disminuir la jornada de 45 a 40 horas semanales, ya que responde a una demanda de la clase trabajadora, expuesta claramente desde la gesta de Chicago en 1886.

No obstante  queremos ser muy claros ante los trabajadores por lo que nos hacemos un deber señalar que, hasta ahora, dicho proyecto adolece de algunas imperfecciones que es necesario de corregir, además de reiterar que la exigencia debiera ser solo una y muy clara. 8 horas de trabajo continuas por 5 días a la semana o 40 horas en 6 días, cualquier otro acuerdo político abrirá más espacios a la flexibilidad ya instalada.  En efecto, nos preocupa enterarnos por la prensa que algunas indicaciones  - absolutamente necesarias para la viabilidad de proyecto – aún no han sido ingresadas y más preocupación deja el saber que para el paso del proyecto a sala se llegó a un acuerdo con la DC.

En nuestra opinión hay 3 indicaciones que son fundamentales para que el proyecto de ley cumpla con las expectativas de las trabajadoras y trabajadores.

*Se debe eliminar del artículo 34 inciso primero la lectura que indica que la colación no se considera tiempo trabajado.
*Hay que derogar el artículo 27, no solo porque excluye a los trabajadores de hoteles, restaurantes o clubes de la actual jornada de 45 horas, sino también porque permite que puedan trabajar hasta 12 horas por 5  días.
*Tienen que modificar el artículo 34 bis, pues como está ahora permite cortar la jornada de 8 horas diarias, por un lapso de hasta 4 horas en cada jornada. 

En las actuales condiciones – y contrariando con esto todo el discurso de los proponentes – nada indica que la condición de vida y la armonía familiar va a mejorar para los hogares obreras.
Por lo tanto, junto con legislar por una jornada de 8 horas diarias continuas  por 5 días a la semana o 40 horas en 6 días (cuestión que no está del todo clara en el proyecto de ley), urge también establecer un ingreso mínimo y digno, que impida que con esta disminución de la  jornada de trabajo, sean millares aquellos los que se busquen un segundo y hasta un tercer empleo para generar ingresos necesarios para vivir dignamente, empleos secundarios que seguramente adolecerán de protección laboral y previsional.
Cierto que en sí misma la rebaja de horas es un aliciente, pero de poco sirve si esa rebaja horaria la utilizan los patrones para promover rebajas de sueldos que de ser rechazadas implican despidos.
Por eso llamamos a los trabajadores a entender que este proyecto es apenas el inicio del camino y que nada más que la organización y la lucha aseguran más dignidad, tranquilidad económica y estabilidad laboral.

LA MARCHA CONTRA EL OLVIDO – EL SILENCIO ANTE LA REPRESION

La marcha de conmemoración del 11 de septiembre se mueve con calma y orden hasta San Antonio, por la Alameda sur.  Allí se detiene por largos minutos y la gente queda encerrada en un callejón de vallas de metal, con todo el aparato represivo a ambos lados del cerco.
Mientras los que van adelante marchan sin problemas y tienen tiempo hasta para dar declaraciones a la prensa, 2 cuadras más atrás se desata la locura.
En todas las calles que se cruzan con San Antonio - Moneda, Agustinas, Huérfanos y así hacia el norte - y también por Recoleta, hay cientos de carabineros y decenas de carros policiales de todo tipo, cuyo único fin es provocar y reprimir.

Los “encargados del orden” no detienen a los encapuchados de siempre que a vista y paciencia de ellos cometen destrozos, encapuchados que nunca avanzan hacía la cabecera de la marcha y solo se mueven en esas 3 cuadras donde avanzan los anticapitalistas.
Claramente, el único interés de la policía es provocar a los manifestantes.
Los pacos cargan contra los sin capucha - que van con sus bandera enhiestas y a rostro descubierto - insultan con palabrotas, empujan y golpean sin que haya provocación.
Tapan muy bien sus apellidos pero no siempre alcanzan a tapar números que los identifican.
Y ahí van - hombres y mujeres de uniforme - a hostigar, golpear y detener a los marchistas. Son el 24-01, el 15-17, o bien el E-49, el GRIFO 02, el ECO 15 y el 07-02.
Estos y otros no alcanzan a tapar los números que llevan en la nuca sus cascos.

Hay cientos de imágenes que dan cuenta de la brutalidad con la que actuaron, al exterior y al interior del Cementerio General - estos seres humanos devenidos en animales y sin embargo jamás hay sanciones, porque nunca hay una investigación.
Al igual como sucedió el primero de mayo, para la prensa basta con responsabilizar a los encapuchados de los desmanes que ocurren.
La gente de gobierno - y algunos de oposición - pusieron el grito en el cielo hace algunos meses porque una profesora encaró a una ministra en el cementerio, pero sobre estas atrocidades ocurridas en el mismo camposanto guardan culposo silencio.

¿Porque los organizadores no presentan una querella para determinar de una vez por todas de donde viene la mano?
¿Porque parlamentarios, alcaldes, ex ministros y representantes de partidos - todos asistentes a este acto - no se toman un tiempito, observan las imágenes y condenan el actuar desmedido de la policía y exigen una investigación a fondo?

Dejen de cerrar los ojos ante la brutalidad.
Así comenzaron a actuar contra el pueblo los que provocaron el golpe de estado en 1973 y ya conocemos las consecuencias de eso.
No se olviden que allanaban fábricas, detenían sin órdenes y aplicaban su ley.
Ténganlo presente.


MANUEL AHUMADA LILLO
Secretario Confederación General de Trabajadores
Presidente de la Central Clasista

sábado, 24 de agosto de 2019


PULSO SINDICAL EXTRA N°35 – NO A LA CENSURA

El capital y sus servidores siempre guardan silencio en lo que respecta a difundir la opinión de aquellos que les combaten sin ambigüedades.

A fin de cuentas, el día en que las posiciones correctas comiencen a hacerse carne en los explotados y comience a germinar la conciencia de clase, deberán responder por tanta censura, discriminación y exclusión.
Tengo la fortuna de poder escribir sobre lo que me trasmiten miles de compañeras y compañeros, por lo que público periódicamente columnas de opinión sobre diversos temas, con el único y claro objetivo de dejar establecidas y expuestas nuestras posiciones.
En estas semanas se han publicado todas las argumentaciones de la coalición gobernante y de quienes juegan el rol de oposición, respecto de la conveniencia o no de bajar las horas de trabajo de la jornada diaria y semanal.
No obstante, la censura feroz a las posiciones y planteamientos clasistas, nos hace aparecer ajenos o alejados de la discusión. Y eso no es así.

Rechazamos con fuerzas y convicción las propuestas de reforma laboral de Piñera, pues son más de lo mismo y no ayudaran a sacar a los trabajadores de la miseria en la que los tiene sumidos el capital y sus leyes.
Asimismo, y con la misma fuerza, rechazamos las posiciones ambiguas o derechamente traicioneras de aquellos que aceptaron calladitos las reformas en los gobiernos de la Concertación y la Nueva Mayoría y hoy día se presentan como defensores de una clase duramente castigada por el sistema imperante y por un sindicalismo ambivalente, del que por fortuna no formamos parte.

Por todo lo anterior es que envíe una carta abierta a los medios de comunicación, llamando la atención por su falta de objetividad y coraje, además de la discriminación evidente que aplican a quienes se oponen al sistema.
El responsable del envío consideró que además de los medios regulares en radio, diarios y televisión, era bueno también llamar la atención de todos los medios registrados en la base de datos.
A quienes se sintieron tocados mis disculpas. Aprovecho de decirles que he corregido levemente el documento, para que nadie se sienta ofendido y se sirva del mismo para ignorar nuestros planteamientos y calificar a la organización y nuestras intenciones.


CARTA ABIERTA A LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN

En mi calidad de dirigente sindical, me permito dirigir la presente, teniendo claro que a lo más será leída a la rápida o probablemente, como ha sido una costumbre de ustedes, ignorada pues no es parte del habitual coctel de distracción que se entrega a la ciudadanía.
Ciertamente no se puede guardar silencio al constatar cómo se sigue dando cobertura a organizaciones sindicales y directivos que hace ya mucho tiempo cambiaron las irrenunciables demandas de los trabajadores por “avances en la medida de lo posible”.   
Que el ministro del trabajo diga que se reúne con dirigentes de Sindicatos y Federaciones, sin indicar de quienes se trata, es una muestra evidente de que lo que se busca es instalar en la opinión pública la imagen de los trabajadores y sus organizaciones están escuchando lo que dice el gobierno y no tienen opiniones en contrario.
Quienes aparecen reuniéndose con el gobierno, los patrones y la llamada oposición, no necesariamente representan a las grandes mayorías de explotados.     

Existen organizaciones y dirigentes sindicales que entregan muchos elementos para probar que nuevamente se está desinformando a la población, en este caso  respecto de la disminución de la jornada de trabajo, y sin embargo estas parecen no existir para los medios de comunicación.
La censura y discriminación que se aplicó en dictadura sigue plenamente vigentes en la actualidad, lo que implica que millones de compatriotas estén recibiendo información sesgada o derechamente falsa.
Podría guardar silencio y tragarme la indignación y la rabia, pero al menos quiero dejar expuestas algunas cuestiones que mostrarán en algún momento futuro, que no todos comulgábamos en este país con ruedas de carreta y que fue la censura, aplicada descaradamente por ustedes, lo que impidió que los trabajadores tomaran conocimiento de las posiciones del sindicalismo clasista. Aquí algo de lo que se niegan a publicar.

1.-
La CUT ha puesto el grito en el cielo por el proyecto de ley del gobierno orientado a la modernización de la Dirección del Trabajo (El Mercurio, B3, 16 de agosto 2019), proyecto que apunta a la creación de un panel de expertos para la calificación de los servicios mínimos, además de realizar cambios en temas de transparencia y fuero de los dirigentes sindicales.
Tal parece que los malos atacan de nuevo y los buenos desenvainan sus espadas para salir en defensa de los trabajadores. La cosa no es tan así y les explicaremos porque.
Los servicios mínimos son una creación perversa, cuyo único objetivo es facilitar a los patrones las trabas en el proceso de negociación colectiva, llegándose al absurdo que los dueños del capital tienen facultad para demandar que tipo de funciones desean que sigan operativas en el caso hipotético que los trabajadores vayan a huelga. En concreto, si hay huelga la empresa podría llegar a seguir operando con estos servicios mínimos, más los rompehuelgas contratados.
Lo que los trabajadores ignoran - y también muchos dirigentes – es que la figurita de los servicios mínimos es fruto de las reformas aprobadas en el gobierno de Bachelet, con el entusiasta apoyo de muchos de los parlamentarios que hoy hacen oposición al gobierno de Piñera.   
En lo que respecta a los fueros, se indica por parte del gobierno que la reforma obedece a que hay mucho desenfreno y se constituyen sindicatos de empresa con personas que están recién despedidas o a punto de serlo. Se propone entonces que dichos fueros solo sean efectivos desde que se solicita el ministro de fe y con un plazo que no supere los 10 días.  
Nuevamente lo que se desconoce o se silencia, es que fue en la última reforma de Bachelet y la nueva mayoría que se hicieron ajustes importantes en la cuestión de los fueros y los ministros de fe.
En efecto, se estableció, en la última reforma, que la constitución de los sindicatos interempresas será con un fuero máximo de 10 días y desde que se solicite ministros de fe. Además se estableció que la elección de los delegados sindicales debe hacerse ante inspectores del trabajo. (artículo 221, inciso cuarto, del Código del Trabajo)
¿ Que dijeron entonces los parlamentarios de “izquierda y de centro”?
¿ Que hicieron quienes están hoy en el Frente Amplio?
¿ Que, los sindicalistas que aplaudieron estos nuevos “avances” en las normas del trabajo?

2.-
Los patrones junto a entusiastas sindicalistas, que no tienen interés alguno en reivindicar las demandas irrenunciables de los trabajadores, se han reunido en el día de ayer con el objetivo de generar una alternativa a la discusión instalada en torno a que es mejor para los trabajadores, si una jornada rígida de 40 horas semanales o una jornada flexible de 41 horas semanales (El Mercurio, B2, 21 de agosto).

Nadie podría expresarse en contra de esta aspiración de los trabajadores.
Una jornada de 8 horas diarias de trabajo continuas por 5 días a la semana es el anhelo de millones de asalariados, en Chile y en el mundo entero.
Sin embargo, se hace necesario decir que en las actuales condiciones ninguna de las propuestas en discusión solucionará o aminorará el drama que viven millones de trabajadores. Tampoco lo será la propuesta de patrones y yanaconas disfrazados de dirigentes sindicales.

En el hipotético caso de que se concrete una disminución de la jornada, eso no significará una mejora en la condición de vida de los trabajadores y sus familias. Muy por el contrario. Podría darse el caso de que al trabajar 8 horas por 5 días a la semana, o 4 días de trabajo y 3 de descanso - dependiendo de las fórmulas hasta ahora propuestas-, la mayoría de los trabajadores busque un segundo y hasta un tercer empleo, con el fin de generar mayores ingresos al final del mes. Con casi total certeza estos empleos complementarios serán sin previsión o en condiciones aún más desmejoradas que el primero.

Quienes están promoviendo el cambio a la jornada laboral o ignoran la realidad que viven los trabajadores chilenos, o simplemente levantan dichas propuestas en la idea de negociar acuerdos intermedios que dejen contento a todo el mundo, SU MUNDO y no el de los explotados.
Los trabajadores y sus familias viven en condiciones muy desmejoradas y un alto % de los asalariados reciben remuneraciones miserables.
La Encuesta Suplementaria del INE indica que “el ingreso mediano de los trabajadores ocupados  llegó a $ 400.000 mensuales en 2018, es decir, el 54% de los trabajadores percibió ingresos menores o iguales a ese monto. (El Mercurio, B5, 14 de agosto 2019)

Para que nadie se confunda en esta discusión. Ninguna de las 2 propuestas sirve a los trabajadores si no se modifica primero el monto del ingreso mínimo mensual.

3.-
Los trabajadores  no tendrán armonía familiar ni podrán optar a descanso, vida familiar, deportes y recreación, mientras no reciban remuneraciones dignas y tengan derecho a salud, vivienda y educación garantizado.
Por eso queremos reiterar nuestra demanda de 40 horas semanales continuas en 5 días, para todos los trabajadores (las propuestas en discusión no van en esa dirección ni son para todos), lo que es inseparable de la exigencia de gratificación garantizada, pago de parte de la patronal del 50% de la previsión mensual y derecho a locomoción y colación diarios, entre las demandas más urgentes de la clase trabajadora.

Los abusados hasta en sus más mínimos derechos, deben entender definitivamente que los patrones no son benefactores ni filántropos. Ellos tienen lo que tienen gracias al abuso y las bajas remuneraciones que pagan.
Si los empresarios disminuyeran sus márgenes de ganancias (ganancias obtenidas gracias a nuestro trabajo) todo sería distinto.
No solo habría pleno empleo sino que podríamos acceder a descanso y recreación, disminuiría la delincuencia y todos los males provocados por las carencias.

4.-
Ya por demasiado tiempo hemos estado leyendo y escuchado sobre “reformas al Código del Trabajo”.
Uno tras otro los gobiernos han presentado propuestas que, en lo grueso, han instalado en la legislación la polifuncionalidad (cumplir más de una función en el trabajo), el trabajo de tiempo parcial (con sueldos proporcionales al ingreso mínimo según las horas trabajadas) la flexibilidad (estar donde el patrón quiere y a la hora que se le dé la gana) y un sinfín de otros cambios que solo han hecho más difíciles las cosas para millones de trabajadores y trabajadoras en el país.
Por lo tanto, nuestra discusión debe cambiar de eje. No podemos seguir analizando las reformas del gobierno y constatando cuan malas son.
Ellos y los patrones no nos van a dar así como así  lo que nosotros queremos y necesitamos.

Debemos comenzar a pensar en que cosas necesitamos para que nuestra vida y la de nuestras familias mejoren. Es un derecho el pago de locomoción y colación diarios, la gratificación garantizada, un ingreso mínimo justo y digno, 8 horas continuas de trabajo por 5 días en la semana y debemos comenzar a exigirlas abiertamente.

Las reformas laborales bajo el control del capital no van a significar nada bueno para los abusados y abusadas en sus derechos. Solo ayudan a dilatar la discusión de verdad.
Vamos a comenzar por educarnos en nuestros derechos. Así tendremos fuerza y decisión para construir la organización que los promueva y difunda para, finalmente dar la lucha por estos derechos en todos los espacios posibles.

Tenemos claro que es un desafío grande pero vamos a trabajar duro por hacerlo realidad, aunque la censura del capital busque lo contrario.

Como trabajadores clasistas tenemos la obligación de ser claros en nuestras posiciones y no damos ni daremos espacio a la ambigüedad. Vamos a salir a concientizar a millones con el objetivo de alcanzar un gobierno de trabajadores, única posibilidad para dar concreción a nuestras aspiraciones.
Y en algún momento lo lograremos, más allá de la censura y discriminación comunicacional a la que se nos somete.

MANUEL AHUMADA LILLO
Presidente de la Central Clasista de Trabajadoras y Trabajadores
Secretario de la Confederación General de Trabajadores