domingo, 1 de marzo de 2020


PULSO SINDICAL Nº 386 DEL 11 DE SEPTIEMBRE AL 6 DE OCTUBRE DE 2019

LA HUELGA ES Y SERA UN DERECHO SI NOS OBLIGAN A ELLO
Hubo un tiempo en que el 21 de Septiembre solo sonaba una emisora en todo el dial. Y es que desde 1942 se había instituido el día del trabajador radial, lo que permitía que por una vez en el año todos los trabajadores pudieran compartir fraternalmente. Lamentablemente y desde el 2000 dicha fecha quedó al arbitrio de cada emisora y hoy muy pocas o ninguna respetan este derecho adquirido. Los trabajadores renunciaron voluntariamente a él o se vieron forzados a aceptar la imposición de la empresa.
Ese tolerar arbitrariedades es lo que hace que poco o nada se sepa de la huelga de los trabajadores de radio Bio Bio. Hace algunas semanas batimos palmas con una manifestación de trabajadores de El Mercurio que rechazaron un inserto fascista el 11 de septiembre, sin embargo hasta ahora no vemos ninguna manifestación de parte de periodistas de los diferentes medios en apoyo a la huelga de sus colegas radiales.
Y me refiero a que se hubieran expresado por una jornada 45 horas semanales u otras demandas que de seguro tienen los trabajadores de las radioemisoras nacionales.
¿Será la poca solidaridad y el individualismo lo que les llevó a la casi desaparición del día del trabajador radial?. Ojala no suceda más que durante una huelga de decenas de trabajadores, los demás se hagan los lesos y no se pronuncien.

También hemos tenido otras huelgas - por supuesto que ninguna de ellas cubiertas por los medios de comunicación - y pese a la poca solidaridad y respaldo se han logrado algunos avances que deben destacarse.
Es el caso del recién constituido Sindicato en la empresa SINERGY – que provee de cajeras a la Caja de Compensación Los Héroes, que mantuvo una huelga por 7 días obteniendo como principales avances un aumento del 5% a los miserables sueldos que les pagan, además del pago de las horas sindicales, reajustabilidad del IPC una vez al año, entre lo más importante.
26 mujeres que lucharon contra todo para hacerse oír y lo lograron, que tienen claro que la lucha comienza ahora y que lamentaron que la mala fiscalización de la Inspección del Trabajo, permitiera a la empresa utilizar reemplazantes aunque no cumplió con la  ley. Nuevamente queda claro que es una falacia decir que el derecho a huelga está garantizado, como también que los patrones pueden seguir haciendo lo que les da la gana pues cuentan con el aval del Estado.

Finalmente saludar a los 232 trabajadores de Rendic Unimarc en Punta Arenas y Puerto Natales, quienes luego de un largo y tenso proceso de negociación colectiva lograron mejoras en una serie de bonos y beneficios y, lo más importante, lograron un reajuste real del 6,5 % de sus sueldos.
Esperamos que las negociaciones de TERMINACIONES EN CONSTRUCCION, CIGNUS en Punta Arenas, MEDICAL NURSING, FUNDACION EMPLEA, CAL AUSTRAL en Dalcahue, DICOTEX, EMPACK, SINDICATO INTEREMPRESAS DOMINO, lleguen a buen  término, con avances para sus asociados.
Todas y todos los trabajadores deben tener claro que contaran con el respaldo y apoyo de su Confederación CGT, así como de la Central Clasista y demás organizaciones que la integran.

HAY QUE SER CARADURA
El carepalismo no tiene un solo dueño y puede darse por el centro, la derecha o la izquierda. Solo basta mirar las diversas declaraciones de los parlamentarios post resultado de la acusación constitucional contra la ministra de educación para ratificar esta impresión

¿Y qué decir de la querella anunciada por Piñera en defensa de la libertad de expresión?
Como a unos tontitos se les ocurrió golpear a unos periodistas que reportaban una manifestación, el caballero anunció querella contra la agresión y "el atentado contra la libertad de expresión".
Ciertamente ni él ni nadie se han pronunciado por lo que sucede en los actos del Primero de Mayo y otros donde “enmascarados plenamente identificados” atacan, destruyen y provocan, a vista y paciencia de la policía uniformada y de tanto equipo para detectar delitos que han  plantado por todas partes. Pero esos atentados a la vida y la integridad de las personas no importan. La prensa se encarga de distorsionarlos.

Llevamos años sin que los medios de comunicación informen la realidad de cómo viven millones de trabajadores. Años en que han tergiversado, ocultado e incluso ignorado las razones que provocaron la muerte de dirigentes sindicales (Cisternas, Jimenez, Quichillao entre otros). Continúan sin aparecer los desaparecidos en democracia y se sigue llamando “suicidios” a los asesinatos descarados y el presidente de Chile anuncia querella por que se atenta contra la libertad de expresión. Es que hay que ser caradura.
Y no se queda solo en eso. Encabeza gestiones para defender la naturaleza y el medio ambiente en el mundo, mientras sus conciudadanos se enferman en ciudades contaminadas como Concon, Quinteros y Puchuncavi.
Habla de la defensa y respeto a la vida mientras en Chile hay personas que reciben algunas decenas de litros de agua al día, mientras los ricos y privilegiados siguen disponiendo de agua para sus plantaciones y sembrados que generan jugosas ganancias.

Hay que ser caraduras, cierto? Y si faltan ejemplos aquí tiene otros

Resulta que ahora con esto del proyecto de ley que busca rebajar la jornada de trabajo semanal de 45 a 40 horas, a todos les bajó la preocupación por el bienestar de los trabajadores.
Juran y re juran que basta bajar 5 horas semanales a la jornada para que la dignidad y el bienestar rodeen  mágicamente a los explotados y termine el sufrimiento.
En qué mundo viven?
¿Es que no se dan cuenta  de que si no hay un ingreso mínimo y pensiones dignas que permitan al asalariado algo más que sobrevivir mes a mes, la inequidad y el abuso seguirán reinando?.
Y no nos vengan por favor con el cuentito de que hay que avanzar de a poco, pues hace ya mucho tiempo que esa aspirina dejó de servir para aliviar penurias.
Interesante paso lo de la rebaja de horas, pero falta por ver como eliminan las arbitrariedades que permiten a trabajadores del turismo trabajar 60 horas en 5 días, o a los trabajadores de radio Bío- Bio cumplir jornadas de hasta 65 horas semanales.
Tendremos que ver en el Código la lectura que indique que la colación es considerada tiempo trabajado y también que dicha jornada de 40 horas será de trabajo continuo sin posibilidad alguna de parcializarla durante el día.
Y ya estarán trabajando el proyecto de ley para restituir la locomoción y la colación como beneficios que deben ser pagados por las empresas según valores actuales.
De lo contrario seguirán siendo todos unos caraduras, en el centro, la derecha y la izquierda.

HASTA SIEMPRE JOSE ALDUNATE.
Un cura obrero, como dijera Mariano Puga al despedirlo.
Uno de los contados curas que llamó a las cosas por su nombre y sin ambigüedades.
Uno de esos imprescindibles que hizo lo que había que hacer en su momento, sin detenerse a pensar en los costos que tendría que pagar si era encauzado por los represores.
El padre José percibió claramente que no solo con palabras había que responder. Eran necesarias acciones audaces, algo fuera de lo habitual para remecer conciencias  y lograr que otros fueran perdiendo el miedo que a todos inmovilizaba.
El Movimiento contra la Tortura Sebastian Acevedo es, en mi opinión,  la más grande expresión de protesta activa, no violenta. Y no debiera haber pasado a ser historia pues aún hay muchas cosas que denunciar. 
No solo guardias de honor y discursos elocuentes ante el féretro de los que nos van dejando.
Se necesita del compromiso moral para retomar las acciones del Sebastian Acevedo y poder expresar el repudio al lento pero constante asesinato de nuestros hermanos y hermanas en Concón, Quinteros y Puchuncavi, demandar la verdad de tanto asesinato no resuelto, levantar las demandas por mejor salud, vivienda y educación.
Debemos rendir homenaje con acciones transgresoras y audaces, que pongan en evidencia el mundo en el que vivimos y llamen a la organización, para avanzar hacia el cambio de la sociedad.
Eso y no otra cosa mantendrá viva la memoria y el ejemplo de  Dubois, Jarlan, Alsina y Aldunate, entre tantos otros valientes curas obreros.

6 DE OCTUBRE - DIA DE LA MEMORIA Y EL COMPROMISO SINDICAL
Hace ya largos 46 años que tuvimos, literalmente, la última conversación de la vida, mis compañeros ferroviarios y yo, todos detenidos en la Escuelita de Chena, primer centro de detención en San Bernardo y que hoy es un monumento nacional por la memoria.
En ese lugar, un 29 de septiembre de 1973,  tuvimos la ocasión por única vez de poder mirarnos, conversar y emocionarnos al conocer de las noticias de adentro y de afuera. Como estábamos viviendo la reclusión y que pasaba en la calle después del golpe.

El director de la escuela infantería, Leonel Koenig Altternatt, llegó al mediodía con su impresionante escolta, para hablarnos del pacto de Ginebra y declararnos prisioneros de guerra.
Algo más de 50 detenidos escuchábamos y mirábamos a ese uniformado que hablaba montado en un jeep que en su techo tenía la ametralladora punto 30, apuntándonos directamente.

Fue la última vez que pudimos hablar y enviar mensajes, una última vez que no olvido

Los viejos de la Maestranza habían llegado la noche anterior, desde la escuela infantería donde los habían interrogado durante el día.
Fuimos mudos y ciegos testigos del recibimiento que se daba a cada uno de los que llegaba a la Escuelita.
Luego los arrojaron a la sala en que yo estaba con otros detenidos. Pasaron, pasaron largos minutos de silencio hasta que nacieron los primeros diálogos susurrados.
Sorpresa para ellos que yo estuviera ahí pues me habían dado por muerto, sorpresa para mí que volvía a recibir noticias de la vida que estaba allí, al otro lado de la Panamericana.

Mientras llegaba Koening nos lavamos en el agua clara de la acequia, comimos algunas naranjas, auscultamos heridas y dimos diagnósticos. Lentamente dijimos todo y concluimos en lo que había que hacer.
Pareció una arenga entonces y se transformó en un mandato, una consigna, una convicción, una actitud ante la vida. El que saliera de ese lugar, haría todos los esfuerzos por mantener en alto las banderas de los trabajadores y sus organizaciones.

Lejos estaba entonces de pensar que en mi recaería esa responsabilidad. Nunca pensé que llegaría a ser dirigente sindical, que participaría de manifestaciones y protestas, que volvería a ser detenido y otra vez me sacarían la cresta. Cientos de huelgas, decenas de organizaciones sindicales constituidas. Creo haber cumplido con el compromiso.

Fue en un Congreso de la CGT, el año 2008, en que se resolvió declarar el 6 de Octubre como el Día de la Memoria y el Compromiso Sindical.
Lo propuse pues tengo la convicción de que la clase trabajadora no debe olvidar jamás a los que han luchado por ella y fije la vista en ese día, pues fue el momento en que mis compitas ferroviarios fueron fusilados.

Comenzamos apoyando velatones en las afueras de la Escuela de Infantería y cuando se constituyó el CIUS  entregamos en sus manos la fecha para los actos que correspondieran.
Es el CIUS, con el apoyo entusiasta de la Asociación de Funcionarios del Cementerio General, quien propone realizar una romería nocturna para recordar a nuestros caídos y hoy la fecha la hace suya nuestra Central Clasista.

Estaremos los que nos estamos haciendo viejos pero mantenemos viva la memoria, junto a aquellos que dan sus primero pasos en la lucha por la defensa de los derechos de  la clase trabajadora y la construcción de la nueva sociedad.

El Día de la Memoria y el Compromiso Sindical brilla en el firmamento iluminado por las antorchas que portamos.

MANUEL AHUMADA LILLO
Secretario de la CGT
Presidente de la Central Clasista

viernes, 21 de febrero de 2020

PULSO SINDICAL Nº 393 DEL 01 AL 15 DE FEBRERO DE 2020


PULSO SINDICAL Nº 393 DEL 01 AL 15 DE FEBRERO DE 2020

EL APORTE DEL CIUS
           
Cuando la CGT tomó su nombre definitivo (heredando estatutos, declaración de principios y plataforma de lucha de la CTGACH y la COTIACH) puso el énfasis en la necesidad de seguir trabajando por construir una Central Única de Trabajadores.
Pese a nuestro alejamiento de la Central Unitaria cuando ésta aceptó el Seguro de Cesantía, seguíamos creyendo que en algún  momento los equivocados harían un mea culpa y se la jugarían por la unidad de todos los abusados y explotados.
Profundo error. Solo meses después los mismos que habían aceptado la imposición gubernamental, validaban la reforma laboral que ponía termino a la obligatoriedad de los balances financieros en las organizaciones con más de 250 socios, así como el término de la facultad de las Inspecciones del Trabajo para auditar las finanzas sindicales en caso de denuncias de trabajadores por mal uso de sus fondos.
Quedó claro entonces y ha seguido siendo ratificado por decires y actuares, que un sector del sindicalismo chileno entregó la oreja al sistema y comenzó a convivir con los patrones y el gobierno, aduciendo que solo el dialogo y los acuerdos podían generar mejoras para la clase trabajadora.
Todas las reformas laborales desde entonces son muestra de esta traición a la clase.

Ante tal cuadro decidimos explorar todos los caminos que nos permitieran acercar posiciones con aquellas organizaciones de trabajadores que, más allá de la diferencia en conceptos y acciones, antepusieran a todo la defensa irrestricta de las demandas y aspiraciones de los trabajadores.
Fue así que en diciembre de 2014 en nuestra sede nos reunimos con compañeros de la Confederación Bancaria, la CEPCH y la UCT. La primera lectura de esta reunión dio cuenta del interés por trabajar en una convocatoria amplia y abierta a todos los clasistas        - aquellos que defienden a ultranza a los trabajadores y sus demandas – con el objetivo de construir un instrumento que nos permitiera generar unidad en la acción, con el antecedente previo de que ya UCT y Bancarios habían unido fuerzas para conmemorar juntos el primero de mayo.
Diferentes compañeros y compañeras se enteraron de este empeño y lo hicieron suyo, así un 12 de febrero de 2015 en nuestra sede se constituyó el Comité de Iniciativa por la Unidad Sindical – CIUS – que desde entonces hizo uso de todos los espacios para promover la educación y la organización de los trabajadores, naciendo de este empeño sindicatos, Federaciones, Asociaciones, Coordinadoras en diferentes áreas de producción y servicios.

El CIUS hizo de la calle y la visita a empresas su campo de acción. Exposiciones fotográficas, entrega de propaganda, manifestaciones, foros y debates varios hicieron posible el trabajo conjunto con todo tipo de organizaciones, siendo el punto más alto la coordinación para rechazar las últimas reformas laborales en el gobierno de Bachelet.
El CIUS trabajó incansablemente pro la unidad de la clase y a mediados de 2017 convocó a un ampliado sindical que tomó la resolución más importante hasta entonces de este sindicalismo clasista. Avanzar hacia la construcción de una Central Sindical, proceso largo y trabajado que vio la luz definitivamente el 01 de septiembre de 2018.
Casi todas las organizaciones que activábamos en el CIUS resolvimos incorporarnos a la Central Clasista y ahí estamos ahora avanzando, lentos pero seguros, en la construcción del instrumento de organización de los trabajadores. Las que no lo hicieron y tomaron un camino diferente siguen siendo nuestras hermanas en el trabajo hacia la clase trabajadora y más temprano que tarde volveremos a cerrar filas en el m ismo camino.
Por eso la reunión solemne del 12 de febrero del 2020, fue justa y emotiva.
Todos los que ahí estuvimos, hemos hecho un aporte a la lucha de los trabajadores y aunque pudimos haber cometido errores en ese camino, hemos sido honestos y absolutamente probos, lo que nos da moral para hacer y decir, más allá de las fallas que pudiéramos tener y de las que nadie está libre.

Salud a los constructores del CIUS, porque más allá de todo dieron un paso adelante en el trabajo de unidad y lucha y eso será reconocido en la historia del movimiento sindical chileno.
  
LA LUCHA DE LOS TRABAJADORES

Desde siempre los trabajadores han debido aceptar las resoluciones e imposiciones del capital, pues este es quien en definitiva determina el que hacer de los gobiernos, salvo honrosas y contadas excepciones.
Cuando las carencias y dolores llegaron al extremo de impedir vivir en las mínimas condiciones, la población - y los trabajadores entre ellos - explosionó y después de duros enfrentamientos logró avances en algunas leyes que los regían, sin que por eso el nivel de vida mejorara según lo que se demandaba al inicio de las luchas, que no era otra cosa que una sociedad más digna y justa.
Así llegaron las leyes de habitaciones obreras, descanso dominical, jornada de trabajo, entre otras.
No obstante el costo pagado en vidas humanas fue enorme, además de que las duras condiciones de los enfrentamientos provocaron una merma en el número de socios y el actuar de las organizaciones así como un repliegue de las mismas, aprovechado por el Estado y el capital para imponer algunas de sus condiciones.

Que conclusión podemos sacar de lo anterior?
Siempre hemos sido abusados en nuestros derechos y solo hemos reaccionado cuando el abuso está a punto de matarnos. Sin embargo a pesar de algunos avances en leyes que disminuyeron el abuso y la explotación, y por las que pagamos miles de vidas, no logramos mantener la fuerza y disposición de los miles que lucharon y el sistema continúo estableciendo las condiciones en las que vivimos.

QUE ES UNA CONSTITUCIÓN?
Los países tienen Constituciones, las que en palabras simples pueden definirse como la ley suprema que establece los derechos y garantías fundamentales de los habitantes de una nación. No obstante y como las mismas son elaboradas por quienes detentan el poder, estás constituciones tienden a representar intereses y garantías de la minoría dominante.
Nuestro país no es la excepción, por lo mismo las Constituciones que nos ha regido no han representado los derechos y garantías de TODOS los habitantes de la nación, sino solo aquellos de la minoría en el poder.
Sin embargo,  la última constitución (1980) fue elaborada e impuesta por la dictadura y desde su entrada en vigencia se hizo un imperativo demandar su cambio.
Pese al discurso político poco o nada se avanzó por cambiar de verdad la constitución que nos rige.
Sucesivas acciones de protesta desde 1990 no consiguieron más que cambios cosméticos, incluida la rúbrica en una constitución modificada, puesta por el presidente R. Lagos.
Sin embargo dicho cuerpo legal mantiene inequidades como la prohibición de aspirar a cargos parlamentarios a dirigentes sindicales y poblacionales.

No fue hasta la rebelión popular iniciada desde mediados de octubre de 2019 que las cosas cambiaron. Y cambiaron de tal manera que los detentadores del poder se vieron obligados a hacer algunas concesiones, que en todo caso no permitirán el cambio que la mayoría del pueblo aspira.
Y quienes aspiran a participar del proceso anunciado para abril de 2020 tienen que tener esto muy claro.

QUE QUEREMOS LOS TRABAJADORES?
Quienes luchamos por los derechos de nuestro pueblo aspiramos a una Constitución que reconozca derechos irrenunciables de la ciudadanía, como por ejemplo:
"Todos los habitantes del país tendrán asegurada la atención de salud preventiva y curativa desde que nacen y hasta que mueren".

"Él Estado será el dueño absoluto de todas las riquezas naturales, minerales, la electricidad, comunicaciones y ninguno de los habitantes del país podrá ser privado de ellas en ninguna de las formas".

Mientras la Constitución no reconozca a cabalidad estos  y otros derechos deberemos seguir luchando por ellos. Sin embargo, y está es la claridad más importante que debemos hacer como organización sindical, no podemos ni debemos restarnos de participar en el proceso del 26 de Abril, ante todo por qué desde que se instalará la Constitución pinochetista abogamos por el cambio de la misma.
Por eso, en Asamblea de dirigentes de la CGT y tomando en consideración la opinión entregada en diversas asambleas de base, se ha resuelto llamar a los trabajadores a marcar APRUEBO en el plebiscito del próximo 26 de Abril de 2020.
Cómo el llamado a plebiscito contiene también la definición del instrumento que redactará dicha constitución y teniendo en consideración que se debe optar por "Convención Mixta" o "Convención Constitucional" se resuelve invitar a marcar "Convención Constitucional" dado el caso que solo se presentan 2 alternativas.

Hay que dejar claro que ninguna de las alternativas permite que sea el pueblo quien en forma soberana elija una Asamblea y que sea está la que determine el quórum con el que se aprueben los distintos artículos.
Finalmente queremos decir que no tenemos esperanzas de que el proceso que se desarrollará arroje como resultado una Constitución que reconozca los derechos de la ciudadanía.

Reiteramos nuestra convicción de que esto solo será posible de lograr, con un pueblo movilizado y organizado en miles de instrumentos de base.

Por lo tanto hay que participar del proceso que se avecina sin olvidar que es un paso pequeño dentro del enorme proceso de construcción de una nueva sociedad más digna y justa.


MANUEL AHUMADA LILLO
Presidente Central Clasista de Trabajadores
Secretario C.G.T. CHILE

martes, 11 de febrero de 2020




 PULSO SINDICAL Nº 392 DEL 16 AL 31 DE ENERO DE 2020

APRUEBO O RECHAZO – HAY QUE TOMAR UNA DECISIÓN

En un tiempo pretérito fuimos invitados a votar NO en un plebiscito que definiría la continuidad o no del dictador, agregándose un "HASTA VENCER" de manera de dejar claro que quienes hacían suya está opción no cejarían en su demanda de terminar con la dictadura y restituir al pueblo lo que los milicos le habían quitado a sangre y fuego, más allá de que ésta abandonara el poder por decisión de la ciudadanía.
En ese tiempo lejano, fueron muchos los compañeros de ruta que no aceptaron esta resolución y se alejaron de la militancia activa,  acusando una "entrega al modelo” y la rendición de las banderas hasta entonces enarboladas.
Siendo justos, es bueno reconocer que algunos de los que se fueron mutaron en empresarios o emprendedores, con distinta suerte, otros se dieron vueltas de carnero de tal manera que hoy se encuentran mirando de manera distinta, renegando incluso de aquello que sostuvieron con fuerza y convicción como si nunca hubieran hecho el compromiso de “luchar hasta vencer”, mientras unos cuantos se fueron para la casa desengañados y dolidos de todo lo vivido.

Los que se quedaron trabajaron denodadamente por explicar al pueblo las razones del NO y fueron muy claros al decir que nada se iba a negociar a espaldas de los más sufridos y castigados por la dictadura. Lo que nadie imaginó por entonces es que quienes se quedaron  también mutarían, salvo honrosas excepciones.
Ellos no se sintieron tan incómodos con la nueva situación del país. Negociaron "para callado" con el modelo y se allanaron a los "cambios en la medida de lo posible", toda vez que dicho negociado les permitió hacerse de algunos espacios de poder dentro de la estructura del sistema imperante. Y desde entonces han estado “con el poto en 2 sillas”.
Rechazan y se oponen a las propuestas de los gobiernos de turno y luego de algunas concesiones terminan aprobando o haciéndose a un lado, con el consiguiente perjuicio para quienes aún creen en sus cantos de sirena.  
Lo anterior es particularmente notorio en las leyes que durante estos años de “democracia cautiva” se han dictado para domesticar al movimiento sindical.
No obstante, insisten con  majadería en que están junto al pueblo y sus luchas. (Ver El Mercurio 11-1-2015, página D-8)

Las “honrosas excepciones” tomaron caminos diferentes, quedándose algunos de ellos en el trabajo sindical y poblacional, firmemente convencidos  de que solo un pueblo organizado es capaz de barrer con los acuerdos y herencias de la dictadura, lo que posibilitará avanzar hacia la construcción de una sociedad más digna y justa.
En estos años se les ha dicho de todo, desde aventureros hasta traidores, y sin embargo se mantienen firmes en sus posiciones y trabajan denodadamente entre los trabajadores, promoviendo la organización de la clase.        
Tienen claras las demandas sindicales y populares, como claras están también las condiciones para avanzar en esas demandas. No han entregado, ni entregaran, un cheque en blanco a ninguna administración pues por sobretodo están los derechos irrenunciables de los explotados.
32 años después, se ven nuevamente interpelados a tomar una posición que permita a los más abusados mirar con un dejo de esperanza lo que se viene.

Nosotros - muchos de los que estamos en la pelea desde siempre - tenemos claro que bajo las actuales condiciones no hay posibilidad de grandes avances, pero en la disyuntiva de resolver entre APRUEBO y RECHAZO tenemos que analizar lo que está en juego y tomar partido por una de las alternativas, sujeto esto a las condiciones en que se encuentra la organización popular en todos los niveles.

Votar APRUEBO es pronunciarse claramente por aquello que demandamos durante más de 3 decenios. Es marcar la opción de una Nueva Constitución, teniendo claro que cualquiera que sea el instrumento que la construya no representará en sentir de la gran mayoría de nuestro pueblo.
En efecto, la nueva Constitución que se construya seguirá la línea de quienes están vinculados al poder, con todos los matices que esta vinculación tiene. Pero debemos tener muy claro que esto solo es resultado de nuestra incapacidad de construcción.
No pudimos hasta ahora organizar a los millones que están descontentos pero siguen permeados por el discurso del sistema, por lo que el gran desafío es tomar las ganas de los que sueñan con terminar con la Constitución pinochetista y decirles claramente  que la Constitución que queremos solo podremos construirla cuando dispongamos de las fuerzas suficientes para barrer con el sistema capitalista.    
Lo que viene será un paso pequeño respecto del camino que nos resta por recorrer, pero es un paso que debemos dar porque si la posibilidad de votar fue puesta en la mesa, es gracias al esfuerzo de unos cuantos miles que se enfrentaron contra el poder y lo pusieron en jaque, mas no pudieron darle el golpe de nocaut.
Es un paso pequeño que debemos dar, teniendo al frente los desafíos futuros y reiterando la defensa irrenunciable de las demandas de nuestro pueblo, que hemos hecho nuestras y que por ahora seguirán insatisfechas.

DE DONDE VIENE  LA VIOLENCIA
“La violencia es el tipo de interacción entre sujetos que se manifiesta en aquellas conductas o situaciones que, de forma deliberada, aprendida o imitada, provocan o amenazan con hacer dañomal o sometimiento grave (físico, sexual, verbal o psicológico) a un individuo o a una colectividad, afectando a las personas violentadas de tal manera que sus potencialidades presentes o futuras se vean afectadas.
Según la OMS, «La violencia es el uso intencional de la fuerza física, amenazas contra uno mismo, otra persona, un grupo o una comunidad que tiene como consecuencia o es muy probable que tenga como consecuencia un traumatismo, daños psicológicos, problemas de desarrollo o la muerte».                                                https://es.wikipedia.org/wiki/Violencia 

Todos y cada uno de los hechos acaecidos en este largo tránsito de la dictadura a la democracia - que aún no culmina pese al intento de algunos por insistir en lo contrario - tienen como detonante la fuerza desmedida e irracional de Carabineros y de los militares cuando han sido sacados a la calle para tratar de acallar las demandas populares.
Son los uniformados y también en ocasiones la policía de civil, los que han cargado contra grandes concentraciones de personas utilizando todos los instrumentos disuasivos con los que se les dota, con el único objetivo de generar el miedo y el terror. Así el régimen de turno no responde a las demandas populares, solo castiga sin asco a quienes las expresan.
    
Las agresiones brutales de la policía son presentadas como la respuesta a la acción de ciertos grupos de personas que estarían al margen de quienes protestan exigiendo cambios pacíficamente. 
Así, si los que protestan aislaran a estos grupos minoritarios, las demandas pacificas podrían expresarse cuantas veces fueran necesario, pues estarían dentro del marco democrático que el sistema ha construido
Este discurso es difundido sin pausas por los medios de comunicación y lo instalan de alguna manera en la ciudadanía. Hay que expresar con toda la fuerza posible que es un mensaje falso, ajeno por completo a la realidad.
  
Gustavo Gatica y Fabiola Campillai quedaron ciegos y más de 200 hombres y mujeres - jóvenes en su gran mayoría- sufrieron la perdida de uno de sus ojos. Decenas de miles han sido golpeados con saña, otros tantos sufrieron agresiones sexuales en diversos niveles, incluidas violaciones, y miles están detenidos por meses sin una acusación clara.
Todos ellos fueron parte de los millones que han salido a marchar y protestar exigiendo cambios profundos, no miembros de grupos minoritarios que atacan sin razón.
Todos los que marchan y manifiestan han debido – y tienen todo el derecho de hacerlo – responder a las brutalidades de las fuerzas represivas soltadas como perros rabiosos por quienes gobiernan. ¿Cuántos de los agresores están en prisión o siendo juzgados? 

La violencia como está definida no la ponen los que manifiestan sino los que reprimen, y estos represores tienen todo el respaldo del sistema porque es este sistema capitalista el gestor de la mayores inequidades y quiere que todo siga como está.
Tipos y tipas, que no merecen ser llamados de otro modo, se mueven por el parlamento y bajo la mesa llegan a acuerdos con el gobierno para sacar más y más leyes que repriman, guardando silencio cómplice ante todas las aberraciones denunciadas nacional e internacionalmente. Ellos son los que posibilitan la violencia y deberán ser sancionados.

En el intertanto, no podemos dejar de luchar por aquello que de justicia merecemos, con todas las formas de las que disponemos.
Más y más organización es el desafío de la hora presente.

MANUEL AHUMADA LILLO
Presidente Central Clasista de Trabajadores y Trabajadoras
Secretario C.G.T. CHILE

domingo, 19 de enero de 2020


   PULSO SINDICAL Nº 391 DEL 01 AL 15 DE ENERO DE 2020

CHILE DESPERTO

Muchos trabajadores han demandado una opinión de su organización sindical, respecto de lo vivido en el país desde el 18 de octubre de 2019 y los hechos posteriores.
Es lo que intentaremos explicar desde nuestra visión como organización de trabajadores.

Como es sabido, días antes del 18 de octubre comenzaron las acciones de evasión en el Metro producto de una nueva alza en el valor del pasaje de la locomoción colectiva, jornadas impulsadas por los estudiantes y  las que se fueron sumando trabajadores y personas de la tercera edad.
Lo que vino después es conocido por todos, se le llama “estallido social” y refleja la protesta de la población contra la desigualdad y la discriminación, estallido que se hizo presente con las más diversas formas e instrumentos y que llevó incluso al gobierno a sacar los militares a la calle, intentando recuperar “su orden social” lo que aún están lejos de conseguir. La masividad de las protestas y el posterior toque de queda en casi todas las regiones del país, llevó a la población en general a cambiar sus hábitos en cuanto a llegada y duración de la jornada de trabajo, transporte, compra de alimentos y vida social.

Los trabajadores organizados (no más del 15% real de la fuerza de trabajo) desarrollaron diversas iniciativas para responder a la situación. Asambleas informativas, atrasos colectivos, exigencias de transporte y pagos adicionales por cambios de turno, e incluso en los primeros días muchos no asistieron a sus lugares de trabajo por no contar con condiciones mínimas. La organización permitió que no hubiera descuentos.
Los llamados a protestas y paros tuvieron gran participación, más que todas las anteriormente realizadas en años anteriores, aunque pese al esfuerzo no hubo una paralización real y total en el país, siendo particularmente notoria por un lado la resistencia a paralizar en grandes empresas productivas privadas y públicas, así como una adhesión mayoritaria pero pasiva de los trabajadores públicos, que además estaban desarrollando su negociación anual con el gobierno.
Particularmente importantes fueron las masivas marchas en casi todas las ciudades del país así como el nivel de autodefensa y resistencia a la represión policial, que devino en millares de heridos incluso a balas, perdidas parciales y totales de la visión en cientos de manifestantes y miles de detenidos, en su gran mayoría jóvenes. Muchos son los que hasta hoy se encuentran encarcelados muchos de ellos por desórdenes públicos más la consiguiente carga de delitos que es común en la policía, para evitar su pronta libertad.
Paradojalmente, la mayoría de los policías y uniformados acusados de graves violaciones a los derechos humanos está en libertad con medidas cautelares mínimas, lo que deja a la vista el criterio dispar, aunque no por ello anormal, con el que actúa la justicia.      

Nada ha terminado, dicen las declaraciones de las diversas organizaciones sociales y políticas que se confrontaron a la dictadura civil que nos gobierna y aunque las movilizaciones han bajado en masividad, en caso alguno están extintas.
Chile despertó y ya nada será lo mismo, lo que se refleja en la valentía con que llevaron adelante su huelga los trabajadores de Banidotti en Puerto Montt, los paros en Santiago y Punta Arenas, así como las decenas de constituciones de sindicatos y la presentación de proyectos de contrato colectivo.

Como algo pendiente queda la construcción del instrumento unitario, amplio, abierto y por sobretodo moralmente validado, para conducir el descontento. Todos los actores deberemos hacer los análisis que expliquen porque, pese a todo lo que nos une y tenemos en común, no pudimos construir una organización que hubiese dado dirección a las marchas, protestas, cortes de calle, paralización de empresas privadas y servicios públicos.
Fue esa carencia la que posibilitó la toma de aire a un régimen debilitado y la construcción de una salida pactada por las élites.

EL SISTEMA ACTUA PARA MANTENERSE

Los saqueos y otras acciones, que aún no son del todo aclaradas pero que fueron sobre difundidas por los medios de comunicación, con el único objetivo de demonizar la protesta social, no pudieron romper la decisión del pueblo alzado que demandaba cambios lo que llevó a las diferentes fuerzas políticas a buscar alguna salida que descomprimiera la situación.

Es así que el 12 de noviembre TODOS los partidos de oposición concluyeron, en una declaración pública, que “la ciudadanía movilizada ha corrido el cerco de lo posible”, rechazaron la pretensión del gobierno de instalar un “Congreso Constituyente” y consideraron que “el camino  para construir el futuro es Plebiscito, Asamblea Constituyente y Nueva Constitución”.
14 partidos políticos de oposición suscribieron esta declaración que, aunque no respondía a las profundas demandas de la población alzada, recogía la exigencia popular levantada desde el mismo momento en que se impuso la Constitución Pinochetista, Nueva Constitución.
Después de decenas de años, toda la oposición a la derecha liberal y pinochetista se unía en torno a una demanda nacional. Nueva Constitución elaborada por una Asamblea Constituyente.
Peligraba toda la construcción neoliberal y este intento de desestabilización, que ponía en riesgo los intereses del gran capital, debía ser detenido a como diera lugar.

Será tarea para los observadores determinar cómo se fraguó el plan del gobierno que culminó con la suscripción del “acuerdo por la paz social y la nueva constitución”, porque es claro que esto se preparó en las más altas esferas.
¿Se habrá llamado a los partidos de la oposición para decirles que su exigencia era desmesurada, que si persistían en esa actitud se podrían venir de nuevo los milicos?
Se habrá consensuado una nueva constitución entre los traidores de siempre y la derecha, o simplemente algunos de los firmantes del 12 de noviembre tiraron para atrás los caballos, asustados de lo que podría venir y que en ningún caso ellos podían controlar?

Algo pasó que explica que 3 días después de exigir plebiscito, asamblea constituyente y nueva constitución, 7 de los partidos de oposición (PDC, PS, PR, PPD, REV.DEM., LIBERAL Y COMUNES)  más un tipo que corrió con colores propios, decidan cambiar lo del 12 de noviembre – que no era todo lo que el pueblo demandaba en las calles pero se veía como un buen inicio – y de acuerdo con la derecha acuerdan un plebiscito para consultar si se quiere o no Nueva Constitución y un mecanismo que llaman Convención Constitucional, ya sea Mixta o Constituyente,  para que prepare dicha constitución.

Y todo no terminó ahí.
Luego se enfrascaron en una discusión sobre paridad de género, cupos para pueblos originarios y espacios para los independientes, cuestiones que pasaron por alto ante la premura con la que suscribieron el acuerdo.
El tiro de gracia a los suscriptores del acuerdo lo han dado el 7 de enero de 2020 la abrumadora mayoría de senadores de la UDI y Renovación Nacional (con la sola excepción del “futuro candidato” Ossandon), quienes han expresado su decisión  de marcar RECHAZO a una nueva Constitución en el plebiscito que se realizará el próximo 26 de abril, mismo paso que luego han dado la mayoría de los diputados de ambos partidos y que seguro seguirán senadores y diputados de EVOPOLI ya que, según la mayoría de los derechistas, no están dadas las condiciones de paz social como para que se pueda avanzar hacia una nueva Constitución.

Resumiendo, el 12 de noviembre la oposición acordó expresar públicamente su demanda de Plebiscito, Asamblea Constituyente y Nueva Constitución. El 15 de noviembre parte de la oposición resuelve acordar con la derecha un itinerario para una nueva Constitución pero renuncia a la Asamblea constituyente y finalmente el 7 de enero la derecha manda a la punta del cerro el acuerdo y mayoritariamente decide votar RECHAZO El 26 de abril.

¿QUE CAMINO DEBEMOS SEGUIR LOS TRABAJADORES?

Lo primero que debemos tener claro es que los estallidos sociales no comenzaron el 18 de octubre de 2019. Decenas han sido los casos de explosión social, gatillados por el abuso del capital y las deplorables condiciones en que vive y se desenvuelve el grueso de la población el grueso durante mucho más de un siglo.
Invariablemente la respuesta a esos estallidos fue el acuerdo político de las elites y las balas disparadas por el ejército, la marina y los carabineros. Lo sucedido en esta última rebelión popular es la respuesta del capital, a las demandas desesperadas de mayor equidad y justicia de grandes capas desprovistas de lo mínimo para llevar una vida digna.
Ninguna Constitución dará respuesta a las aspiraciones de la mayoría de los ciudadanos, mientras no sea elaborada por una asamblea Constituyente y plebiscitada para que el pueblo soberanamente se pronuncie.
La que se pretende construir a contar del 27 de abril de 2020 no será la excepción a la regla, simplemente porque fue acordada a espaldas del pueblo, el que tendrá poco o ningún espacio para exponer que tipo de Constitución es la que quiere.

Seguidamente debemos hacernos cargo de nuestras carencias y déficit que son los que han posibilitado que el capital nos ponga el pie encima.
Lo que nos está imponiendo el sistema es fruto de nuestras limitaciones y/o incapacidades para construir organización social en todos los espacios en los que se pueda hacer.
Para ganar la pelea contra el sistema capitalista que nos asfixia requerimos de organizaciones vivas, con direcciones revocables si se apartan del objetivo trazado, capaces de interactuar en todos los terrenos.
Los barrios, colegios y universidades, las empresas e instituciones privadas y públicas deben construir instrumentos de organización capaces de educar a la población, con el fin de llevarla hacia el objetivo de construcción de la nueva sociedad, que por ahora podemos llamar digna y justa. Solo la organización de millones puede desbancar a este modelo impuesto por los milicos y validado por la derecha y la social democracia.

Este es el cuadro en que nos sorprende el llamado a Plebiscito y debemos responder a la pregunta que deben estar haciéndose millones:
¿Debemos o no participar del proceso que se avecina? Si tomamos en consideración la principal demanda levantada en la década de los 80 del siglo pasado, la respuesta es SI.
Nadie puede olvidar que una de las exigencias, además del término de la dictadura, era Nueva Constitución. Podrá argüirse, y con justa razón, que las condiciones han cambiado, pero hasta ahora nunca hemos renunciado a esta demanda.
Es cierto que la exigencia de Asamblea Constituyente fue negociada por los 7 partidos de la vergüenza, pero no podemos olvidar que la mayoría de esos partidos desde hace ya mucho tiempo se entregaron a las decisiones del capital.
La población, los trabajadores, deben pronunciarse el próximo 26 de abril y tienen a lo menos 3 alternativas para cuando llegue ese día.

* ABSTENERSE y no participar del proceso o ANULAR el voto. Todo indica que a esa fecha la participación será voluntaria, por lo que queda entregada a la conciencia de cada uno el cómo responder a lo que se está preguntando.
* Votar APRUEBO a la consulta sobre una nueva constitución y en el otro voto que se les presentará marcar AC (por asamblea constituyente).
*Votar RECHAZO es una opción válida que nadie tiene derecho a cuestionar, pero irá en línea con la derecha y puede llevar a un resultado que implique la mantención de la Constitución pinochetista, maquillada por los gobiernos de la Concertación.

Conminado a expresar adhesión a una opción mi opción en participar del proceso y votar APRUEBO, sin que esto implique abandonar las banderas que levantamos.

LO VERDADERAMENTE IMPORTANTE

Nosotros debemos poner el acento en lo verdaderamente importante y eso no estará en juego el próximo 26 de abril.
Cualquiera sea la nueva Constitución que en definitiva se apruebe, no va a responder a las demandas mayoritarias de la población y esas demandas seguirán marcando nuestro accionar. Reitero: la forma, el mecanismo, el instrumento para instalarla en las conciencias de los ciudadanos se llama organización y debemos redoblar los esfuerzos en esa dirección.                                                                  

En cada espacio que existe o que se construya a futuro, deberemos construir y/o reactivar y validar las plataformas de lucha toda vez que las mismas son reflejo del sentir mayoritario de la población, además de trabajar por la unidad de las diferentes fuerzas contrarias al capital y al neoliberalismo.
Hay muchas demandas que interpretan al conjunto de la población, como son la propiedad del Estado sobre las riquezas del suelo y del subsuelo, el derecho garantizado a la salud, establecer a la previsión y la seguridad social como obligaciones ineludibles del Estado en las que no debe existir presencia de capitales privados, solo por nombrar algunas.

Queremos una Constitución con estas características y eso no será posible en las actuales condiciones, por eso el desafío principal es prepararnos para lo que viene, porque en caso alguno la lucha culmina el 26 de abril de 2020.


MANUEL AHUMADA LILLO
Presidente Central Clasista de Trabajadores
Secretario C.G.T. CHILE