jueves, 6 de julio de 2017

cgt cius






Dieciocho Nº 45, 5º piso "A" - Santiago 
Fono: 226951092 - 226960208 
  EDUCAR – ORGANIZAR – LUCHAR  *



CONVOCATORIA A LA PRENSA

A los editores de prensa: 

Hoy 6 de Julio se cumplen 141 años desde que naciera Luis Emilio Recabarren Serrano. 
Por tal motivo, un grupo de dirigentes sindicales marcharemos por el paseo Bulnes, saliendo desde Alonso Ovalle a las 18:15 horas, y hasta el monolito ubicado a un costado de la estación de metro en construcción en la Plaza Almagro (al llegar a San Diego). 

Invitamos a Uds. a dar cobertura a una fecha significativa para todos los trabajadores chilenos. 


SANTIAGO, 06 DE JULIO DE 2017
                  

domingo, 2 de julio de 2017

PULSO SINDICAL Nº 337 DEL 16 AL 30 DE JUNIO DE 2017

PULSO SINDICAL Nº 337 DEL 16 AL 30 DE JUNIO DE 2017

En el Museo de la Memoria se realizó el 28 de Junio  un conversatorio, con el objetivo de analizar los problemas y los desafíos del movimiento sindical en la actualidad.
Participamos de esta reunión abierta 3 viejos dirigentes sindicales, compañeros de mil batallas, con un pasado común en la Central Unitaria e intentamos, pese a las claras diferencias en algunos de los temas tocados, exponer los problemas que  han llevado al movimiento sindical al estado actual en que se encuentra – casi de postración -  y proponer algunas ideas que pudieran llevar a superar este mal momento.

Desde la CGT  y CIUS hemos hablado con claridad y sin ambigüedades al respecto.
Sostenemos que la crisis que vive el movimiento sindical es grave y que no se puede seguir diciendo que la misma es el resultado de los 17 años de dictadura.
La crisis viene, en nuestra opinión, casi desde los orígenes del movimiento y se inicia en el mismo momento en que, pese a tener ante los ojos el resultado del abuso y la explotación capitalista, no se tuvo la capacidad de construir una única y gran organización que, superando las diferencias ideológicas que ya se expresaban, tuviera como objetivo primario y más importante la defensa irrestricta de los derechos y demandas de los trabajadores.

Las mutuales se remiten principalmente al asistencialismo y la ayuda familiar y aunque promueven la educación y combaten con energía los vicios que va instalando el modelo imperante, no logran fijar el centro al que los trabajadores deben combatir.
Las sociedades de resistencia ponen ante los ojos de los trabajadores al enemigo de clase, pero no logran mantener las luchas en alto ni generan una organización poderosa que asuma y extienda sus planteamientos.
La mancomunal viene a unir ideas y planteamientos de mutuales y sociedades en resistencia y se permite incluso generar un instrumento político para llevar adelante sus propuestas. No logra sin embargo extender a todo el país su accionar.
La FOCH  nacida como una mutual de un sector determinado, se va transformando en un  aglutinador de diversas organizaciones y a fines de la segunda década del 1900 se define claramente como una adversaria del capital y llama sin ambigüedad a su reemplazo por un régimen social distinto.
 
Todo el proceso que termina con la dictación del primer Código del Trabajo, provocó fisuras y diferencias que llevaron al ocaso a la FOCH, pudiendo recién en 1936 cuajar un nuevo intento unitario con la constitución de la CTCH, que se divide en 2 diez años después.
La CUT de 1953 viene de nuevo a levantar las banderas del trabajo sindical unitario pero menos de 10 años después de su fundación, un sector político da un cuartelazo a Clotario Blest, anula el llamado a un paro nacional y desde ahí se impone a futuro, casi sin contrapesos, el accionar del partido político por sobre el de la organización sindical.

Es doloroso tener que decirlo, pero la ceguera partidaria, la necesidad de hacerse de espacios de poder y desde ahí imponer posiciones, fracturó y quebró irreversiblemente al movimiento sindical, el que fue aplastado sin contemplaciones por la dictadura desde 1973.
Así es que no sigamos culpando solo a la dictadura de todos nuestros males. El sectarismo, la discriminación e incluso la persecución al que se atrevía a discrepar, fueron ampliando la brecha de la desunión que se mantiene hasta hoy.

Hubo algo que es aún más grave. Hasta el momento del golpe la inmensa mayoría del movimiento sindical tenía claro que enemigo era el capital y luchaba contra él desde los diferentes espacios.
Es esto quizás lo que permitía que pese a las diferencias, dudas e incluso descalificaciones, se volvieran a tender puentes y se retomara el camino.
Dicho en palabras simples, la clase unía.

Hoy en el movimiento sindical hay muchos que no sienten ni siquiera afecto por la clase trabajadora, para ellos no existe.
Desarrollan un sindicalismo alejado de los trabajadores, su accionar lo resuelven equipos políticos, hablan y asumen acuerdos marco y mesas de dialogo que de poco o nada sirven. Han  hundido y desprestigiado a un instrumento que conducido por los trabajadores pudo perfectamente adquirir la fuerza de la FOCH y de la Central Única.
Pero rindieron las banderas y no tienen vuelta.
Porque creerles? Porque no se les puede criticar? Quien les hizo dueños de la verdad?
Decir esto provoca interrupciones y groserías de algunos militantes partidarios, que siguen creyendo que ellos y solo ellos tienen derecho a exponer sobre lo que vive el sindicalismo y que todo aquel que le rebate o no les sigue el amen, es un traidor y debe ser denostado.
Pero no hay problemas, estamos para estas y otras peleas, porque el objetivo final es que los trabajadores despierten y asuman su rol. Hay que volver a las raíces del movimiento, a la participación activa, rechazar la sobrepolitización y abrir la organización a todo el que quiere luchar por sus derechos.
A todas partes iremos llamando a construir el instrumento de la clase, porque debe ser construido. Aquellos que descalifican y pretenden silenciarnos por la vía de la intimidación  pierden el tiempo, no nos callamos y punto. Podrá demorar, pero la clase ganará esta pelea.

En los momentos en que se iniciaba el 28 de junio este ejercicio de conversación en el Museo de la Memoria, recibí una información por WhatsApp  de la Coorporación Memorial Cerro Chena, conformada por hijas y familiares de los ferroviarios fusilados en el Cerro Chena, quienes me informaban de la resolución del Consejo de Monumentos Nacionales, de declarar monumento histórico a la loma, las fosas, el pórtico y la escuelita en el Cerro Chena de San Bernardo.  
Cuanto tiempo ha pasado queridos familiares de las víctimas, cuanto tiempo.  
Casi 44 años desde esos aciagos días, en que los amos sacaron a sus servidores para eliminar por la fuerza las ideas.  
Y sin embargo, aquí estamos, disfrutando de esta noticia, que legítima y valida todo lo que se ha hecho para evitar que las sombras y el olvido se impongan.
Cuando concurrimos la primera vez a hacer una reconstitución de escena, se presentaron ante nuestros ojos el portal por donde pasaron todos los que allí fueron torturados y los que perecieron.
Por primera vez se habló de “la escuelita” y se le buscó hasta hallarla.
Las salas están intactas e incluso se conserva el galpón donde nos alimentaron. Solo se perdió de la vista la sala de torturas, que estaba a 20 pasos de las salitas de clase devenidas en celdas y que sin embargo sigue nítida en la memoria.
La casa del techo rojo, en la loma, la botaron. Pero ahí quedaron los cimientos que encontramos entre la hierba.
Ahí se ha homenajeado y honrado a los caídos y se seguirá haciendo.

Todo esto ahora será un monumento histórico y me enorgullece haber aportado un granito de arena para que la lucha de las queridas hijas de mis compañeros no fuera en vano.
Esos viejos ferroviarios del cerro me inculcaron por esos días, el amor a la clase y la defensa a ultranza de sus demandas y he sido fiel al compromiso tomado..
¿Qué efecto podrán hacer entonces estas frases destempladas de quienes tienen perdida la brújula? Ninguno por supuesto.

Iré, iremos a todos los lugares donde nos inviten a exponer nuestra visión y nuestra propuesta.
Al contrario de muchos, no creo que la unidad se pueda construir sobre el olvido, no creo que puedan convivir en una misma estructura los que sueñan con “humanizar el capital y quienes lo combaten.
Se podrá encontrar algún  punto de encuentro y desarrollar acciones conjuntas, pero mientras no se defienda en forma irrestricta a la clase y sus demandas, mientras no se le rinda tributo y se le respete como lo merece, no hay unidad posible.


                                                                                 MANUEL AHUMADA LILLO 
Presidente C.G.T. CHILE 

viernes, 16 de junio de 2017

PULSO SINDICAL Nº 335 DEL 01 AL 15 DE JUNIO DE 2017

Para nosotros, que construimos este Pulso, no dejan de llamarnos la atención una serie de noticias y también las expresiones que muchos vierten respecto de lo que comentamos.
Lo hacemos sin pelos en la lengua, porque creemos en lo que decimos y disponemos de los argumentos y antecedentes necesarios.
Es cierto, puede no gustar a muchos lo que exponemos, pero ninguno  de los críticos entrega elementos en contrario y eso hace aún más valioso este Pulso Sindical.
La crisis del sindicalismo entreguista es total, pero es claro que no perecerán. Ellos tienen la cualidad, apoyados por los aparatos del modelo, para mantenerse a flote.
Son demasiado importantes los recursos que se reciben por la vía de postulaciones truchas, donde siempre ganan los amigos del ministerio y de las diversas dependencias que tiran la palta a la chuña.
Nada de capacitación para ganarle al modelo, poco o nada de educación para enfrentar al capital en las negociaciones colectivas. Venir a decir ahora que la última reforma laboral es mala es simplemente la confirmación de que no solo los sindicalistas oficialistas están casados con el sistema sino también y principalmente aquellos que promovieron y aprobaron leyes miserables.
No basta decir a todo Chile que se hubiera querido hacer más, debe decirse al país que se le tuvo miedo al capital, que no se escucha a las grandes mayorías de los privados de derechos mínimos.
Vendrá una nueva renovación de autoridades y los trabajadores seguirán colgando de la cornisa porque, al contrario de lo que dicen en la tele y las franjas, no se escucha a los que están privados de todo, a lo más se detienen un ratito frente a ellos a ver si pueden volver a permearlos.

Por eso hay que saludar a quienes llegaron el 15 de Junio a la casa central dela Universidad de Chile a la presentación del Manual Sobre la Reforma Laboral en Chile, preparado por la Defensoría Popular del Trabajador, quienes construyeron este interesante trabajo junto a las organizaciones que hacer parte del Comité de Iniciativa por la Unidad Sindical.
Es un trabajo claro, didáctico, sin tanta frase rebuscada, escrito para ser analizado, discutido y utilizado como herramienta de educación por los miles de trabajadores organizado y, porque no, también por aquellos que no lo están.
Este ejercicio de educación responde al primero de los pilares en los que se basa el trabajo de este naciente conglomerado sindical.
Educar a las masas obreras, educar a la clase trabajadora es un objetivo de primer orden, porque solo así lograremos que los trabajadores se desprendan de las tenazas de la ignorancia y del miedo.
No es cierto que nada queda por hacer. Muy por el contrario, el Manual da cuenta de cómo viene la ley y es también una invitación para buscar los caminos y superarla.
Los contratistas y subcontratistas, privados casi de todo derecho con las nuevas normas, ratificaran en la lucha diaria que no hay ley que detenga a los trabajadores cuando se deciden a luchan contra aquellos que los anula y limita   
A su vez los trabajadores de las micro y pequeñas empresas entenderán el porqué de nuestra demanda de negociación por rama, entenderán que deben ser creativos para generar instrumentos que los organicen y les permitan demandar sus aspiraciones.

Salimos claritos de la casa de Bello.
Somos parte de la clase trabajadora y haremos todo lo que debamos hacer para dotar a los trabajadores de una organización independiente, autónoma, contraria a los acuerdos a puertas cerradas, enemiga feroz de la corrupción.

A todos nuestros amigos, a los que de verdad trabajan y se la juegan por la causa de la clase trabajadora los invitamos a  dar un nuevo paso en la construcción de esa unidad que reclamamos, que anhelamos pero que nos resistimos a construir.
Hemos coincidido las organizaciones que nos aglutinamos en el CIUS respecto de una cuestión importante, vital en nuestro trabajo.
“Ser clasista es reconocer la existencia de clases en la sociedad en que vivimos. Para nosotros la clase de los abusados por el capital tiene demandas irrenunciables, incluida una sociedad más justa y digna.”.
Creemos en esto y trabajamos para ello. Por eso invitamos a todas y todos los trabajadores organizados a conversar con nosotros, a recibir una invitación para conversar sobre un documento declaratorio de nuestro objetivo.
Nos vamos a juntar el 19 de Julio desde las 16.00 y si coinciden en esta básica definición de clasistas estaremos juntos resolviendo como vamos a seguir caminando.

Conmoción nacional ha provocado la estúpida acción de una capitán de carabineros quien indicó a sus subalternas que no estaba permitido amamantar a sus hijos.
Decenas de minutos de reportajes, opinan todas y todos los que sienten estar involucrados, y nadie opina en contrario y cómo hacerlo si alimentar a un bebe es un derecho que no puede ser violado y sea carabinera o no, debe reclamarlo.
 
Sin embargo los mismos medios y autoridades que pontifican sobre el tema, apenas si han hablado o simplemente guardaron silencio ante casos tan dramáticos como los abusos a los trabajadores en la empresa FRUNA que costaron la vida de dos trabajadores.

Ahí no hay condena unánime, no va la ministra del trabajo a encabezar la fiscalización por la violación reiterada de derechos laborales.
Son cientos, miles los casos arbitrariedad evidente en el tratamiento de las licencias médicas pero no hay campañas en los medios. Tampoco las hay ante la sistemática violación a las normas de seguridad en las empresas. Así la muerte de otro trabajador de la construcción no dio ni para ser discutida en el trasnoche y menos se vio la opinión de la dirigencia sindical y de los propios trabajadores que denuncian carencias permanentemente.
Vayan las autoridades del trabajo a revisar los miles de reclamos que diariamente se presentan en las Inspecciones y podrán darse cuenta que la violación de derechos es permanente. Y nadie la castiga.

Como dormirán las autoridades luego de haberse enterado que un joven haitiano se murió de frio?, seguramente no han de sufrir de insomnio. Hace algunos años en la misma plaza de la constitución se murió un anciano que trabajaba haciendo aseo y los medios no se la jugaron por exponer el drama de tanto viejo querido nuestro que deben trabajar hasta morir por que con sus pensiones de hambre ni siquiera sobreviven.

Por último preguntarse que hacen las autoridades y los medios de comunicación para dar a conocer el caso de Richard Bobadilla que lleva 52 días de huelga de hambre en las puertas de la Federación de Trabajadores del Cobre, cuyos dirigentes SE NIEGAN A VER SU CASO.
Señores dirigentes de la FTC (les habría llamado compañeros pero el computador se niega a llamarles así), que crimen tan grande cometió este trabajador que no son capaces siquiera de darle la cara?
¿Es que tendrá que enfermarse gravemente Richard para que ustedes, las autoridades y los medios de comunicación se den cuenta que está ahí, muriéndose de hambre?

Todo esto y mucho, mucho más es lo que nos impulsa a seguir bregando por construir un instrumento que de verdad represente y defienda los derechos de los trabajadores.
Y lo seguiremos intentando cuantas veces sea necesario.


MANUEL AHUMADA LILLO
Presidente C.G.T. CHILE 

miércoles, 31 de mayo de 2017

PULSO SINDICAL Nº 335 DEL 18 AL 31 DE MAYO DE 2017

PULSO SINDICAL Nº 335 DEL 18 AL 31 DE MAYO DE 2017

Desde que el jueves 24 de mayo,  el semanario The Clinic develara las profundas arbitrariedades y abusos que afectan a los trabajadores de la empresa FRUNA, las redes sociales han explotado con propuestas y sugerencias, tendientes todas a terminar o al menos aminorar tanto drama que no solo es de los trabajadores de FRUNA sino de millones de trabajadores chilenos. Sin embargo han sido solo eso, opiniones en las redes sociales.
¿Hasta cuando seguirá siendo este el único instrumento utilizado por muchos para responder a la prepotencia del capital?

Dicen los viejos, cuando hay algo que no está del todo bien, que “falta la chaucha para el peso”. Algo así nos sucede como sociedad respecto de hechos como el que en está ocasión afectó al trabajador Rolando Venegas, quien se quitó la vida cansado de tanto acoso laboral.
¿Es que ya nos olvidamos de la dolorosa muerte de Rodrigo Cisternas, Juan Pablo Jimenez y Nelson Quichillao, por nombrar a las últimas víctimas del brazo armado del capital?
Día a día se informa de la muerte de trabajadores por diversos accidentes laborales, muchos de ellos provocados por la deficiente o nula seguridad en los lugares de trabajo, el COMPIN  se hace un festín rechazando miles de licencias médicas ¿y la mayoría solo tiene fuerzas para repudiar y rechazar todo esto en las redes sociales?
Falta ciertamente la chaucha para el peso. Ya va siendo hora de dejar de lamentar y clamar por las páginas sociales o a través del Facebook  y salir a hacerle frente al enemigo.
Las armas contra el abuso se llaman organización y concientización. Tenemos que salir a educar y enseguida construir sindicatos y otros instrumentos de organización.
Convencer a los trabajadores que son parte de una clase que debe luchar unida, para que estos hechos no se sigan produciendo. 

El asunto FRUNA no es para nada nuevo. Los más mínimos derechos laborales se violan en miles de lugares de trabajo, hora a hora, día a día.
No es normal que reponedores y promotoras - generalmente contratados por empresas externas a aquellas en las que prestan servicios - coman sus alimentos y descansen en la calle. Tampoco que no se respete el pre y post natal, o que muchos trabajadores pierdan su puesto de trabajo y queden en el limbo después de retornar de una licencia.
¿Cómo va a ser lógico que los dirigentes sindicales deban anunciar a la empresa con 24 horas de anticipación las gestiones sindicales que pretenden desarrollar, o que no puedan responder  las consultas de sus socios en los lugares de trabajo?

La violación de los derechos laborales no comenzó ni termina con FRUNA.
Es algo constante y permanente porque los instrumentos legales son para beneficio del empresario, más que para defender al trabajador. No hay leyes que cautelen el respeto a la dignidad y la honra de los trabajadores. El patrón acusa, el trabajador paga con cesantía o con cárcel. Así de dispareja está la cancha.

Si no nos organizamos y reaccionamos seguirá el abuso, porque los llamados a fiscalizar y castigar los malos tratos no disponen de elementos suficientes para sanciones concretas y drásticas y - doloroso resulta decirlo - en algunos casos no hacen bien su trabajo y escuchan más a los empleadores que a los trabajadores. Menos burocracia más acción concreta.
Es un llamado que hacen millares de abusados, pero que pareciera llegar a oídos sordos.
La última semana de mayo ha sido prolífica en cuanto a datos que reflejan la profundidad de la crisis sindical. Junto a esto la desesperación de algunos por mantenerse pegados “a la teta” que da recursos frescos, para seguir  manteniendo engañados y desinformados a los trabajadores. Veamos algunos antecedentes que grafican esta afirmación:
a)      Si se tomara en cuenta los padrones que entrega la dirección del trabajo, la sindicalización en Chile apenas supera el 5%.
b)     Existen 3 centrales reconocidas legalmente y sumados sus afiliados no alcanzan a 300.000, en incluso la suma de 2 de ellas no supera los 20.000 trabajadores.
 c)      Una gran polvareda levantaron la CAT y la UNT porque no fueron considerados en el Consejo Superior Laboral. La razón, no poder participar de la designación de recursos que le corresponderá hacer a este Consejo. La CUT se queda con los 3 cupos. A su vez Arturo Martínez y sus acólitos anuncian una nueva Central de organizaciones sindicales del sector privado, con el claro objetivo de aspirar a recibir algunas migajitas de este suculento pan.
d)     Los presidentes de la CUT, la CAT y la UNT integran la delegación oficial que viaja a la Conferencia anual de la OIT en Ginebra. Lo único que está claro, es que no reclamaran por el daño que las últimas reformas laborales provocaran en los trabajadores.  

Esto es lo que el sistema informa y sobre eso un sector de la opinión pública hace análisis y saca conclusiones, generalmente regresivas. Ellos dicen que el sindicalismo es una bolsa de gatos, lleno de corruptos y aprovechadores, que los trabajadores no deben participar en los sindicatos, que más vale esforzarse para surgir sin hacer parte de ningún tipo de organización. Que por último no es algo que ayude a los trabajadores en su vida diaria.

Nosotros estamos empeñados en demostrar que no es así la cosa, que en los medios de comunicación se expone sola una parte - la más insignificante, la menos importante - del movimiento sindical. No deja de ser contradictorio el ver como critican a este tipo de sindicalismo y entregan datos tan lapidarios y al mismo tiempo le entregan todos los espacios en los medios de comunicación para difundir sus pobres discursos.
La cosa es simple.
Tienen cobertura y espacios porque desarrollan el tipo de gestión sindical que conviene al sistema, una gestión que pone su acento en el mal llamado dialogo social y los acuerdos con los dueños del poder, en los premios de consuelo (una mala ley permite la creación del Consejo Superior Laboral, por ejemplo) con tal de seguir apareciendo como únicos interlocutores del movimiento sindical.

Vamos a reiterar nuestro planteamiento. Los trabajadores deben poner el acento en la organización. Decir y sentirse clasistas no es algo que corresponda a algún sector en exclusiva, sino que engloba a todos los abusados y explotados. Que el plantearnos una organización que represente este sentir no es ir contra la unidad sino muy por el contrario, es iniciar el camino hacia la dignificación plena de los trabajadores.
Todos son importantes en esta lucha menos aquellos que se entregaron al capital. Todos   pueden levantar las banderas de la redención obrera, menos aquellos que quieren retrotraer la historia y ven a los trabajadores como meros apéndices de quienes se reparten el poder.

En eso no vamos a transar, y más temprano que tarde se escribirá la historia como corresponde.

MANUEL AHUMADA LILLO
Presidente C.G.T. CHILE 

sábado, 20 de mayo de 2017

PULSO  SINDICAL Nº 334 DEL29 DE ABRIL AL 17 DE MAYO DE 2017
                                                                                             
El acto en conmemoración del Primero de Mayo convocado por el CIUS en Santiago, fue una actividad masiva, que igualó e incluso superó en asistencia a la del año anterior.
Si a esto sumamos las actividades en Talcahuano y Pucón - unidas las 3 por el llamado clasista a construir un nuevo instrumento de organización - podríamos concluir que la clase trabajadora desplegó sus fuerzas y avanza, rindiendo honores a aquellos que iniciaron la lucha hace ya más de 131 años.

¿Por qué entonces dichos actos fueron ignorados o distorsionados por los medios de comunicación, llegando incluso a permear a algunos medios que se definen como independientes? 
Porque no les conviene mostrar que el sindicalismo de clase, avanza. Es cierto que con posterioridad la radio U de Chile y su diario digital han corregido tal omisión, pero no es suficiente y hay que seguir exigiendo el término de la censura y la discriminación.

Seamos honestos en cuanto a decir que dicha “ignorancia o distorsión” de los medios, no es algo que nos quite el sueño. Tenemos claro que ellos funcionan y generan grandes utilidades gracias al avisaje de empresarios y gobierno, y no van a poner en riesgo todo eso por dar cobertura a quienes se oponen al sistema.
Si tienen que llamar noche al día, lo harán sin hacerse problemas.
Lo que no nos puede dejar indiferentes es la poca o nula preocupación o derechamente el falseamiento de datos, de algunos medios que en su momento han reconocido el rol de los trabajadores en la sociedad y que tienen muy claro lo que hoy está pasando en el movimiento sindical chileno. A ellos debemos exigirles ser honestos, claros y veraces.

¿Qué es lo que hizo posible esta cadena de desinformación que hasta el despacho de este Pulso sigue sin ser aclarada, pero que no es casual y seguirá presente?

Pese a la lentitud con que el proceso avanza, es para todos claros que el movimiento sindical no es el mismo que el de hace 5, 10 o más años atrás.
Sucesivas e importantes manifestaciones en algunos sectores de la economía nacional, han dejado claro que la paciencia de los abusados tiene un límite y que la avaricia de los dueños del capital lo está rompiendo.
Aún son luchas sectoriales, con demandas concretas que una vez satisfechas – aunque sea en parte -  apaciguan el movimiento, pero cada nuevo garrotazo de los poderosos tensa las fuerzas y las pone nuevamente en acción.
Las sucesivas reformas laborales, que han abierto más y más posibilidades de abusos a la patronal, la pasividad con que el sindicalismo oficialista ha actuado - llegando incluso a estar de acuerdo con el grueso de dichas reformas – han ido generando un descontento manifiesto, que en ocasiones permitió expresiones concretas de rechazo, así como la gestación de instrumentos de unidad que tienen como base la reivindicación del clasismo.

Los de abajo se expresan contra el abuso y eso complica el proyecto del modelo. Todavía hay insuficiencias, radicadas principalmente en el sectarismo y la poca comprensión del rol de los trabajadores, de la base, en todo este proceso, pero lo que sí es claro es que cada día se dan pasos en camino de concretar la ansiada unidad.
Si a eso agregamos el pobre espectáculo dado por la CUT - la central oficialista que después de ver declaradas nulas sus últimas elecciones por fraude electoral, intenta desesperadamente y sin éxito recuperar protagonismo – tendremos algunos elementos que explican el porqué de esta descarada omisión de los medios de comunicación el pasado 1 de mayo. Había que mostrar a la CUT como el único referente sindical existente en el país.
Y para ello desfilaron, junto a los miles de militantes de la Nueva Mayoría, ministros y parlamentarios de gobierno. El espectáculo estaba garantizado

Los hechos y situaciones que afectan al oficialismo sindical han provocado la aparición mediática de una “disidencia interna”, disidencia que disfrutó por años de las garantías del modelo y de una organización construida a su medida. Son ellos los que permiten que el jueguito del modelo quede listo para ser exhibido por los medios de comunicación.
Hacen aparecer las actividades del CIUS y de otras organizaciones sindicales, sociales y políticas, como actividades de los disidentes de la CUT. Son estos disidentes los que – según la prensa - organizaron el primero de mayo “alternativo” para hacer un gallito con la actual dirección de esa Central.
Para nosotros está claro que los llamados disidentes no movilizaron a nadie el primero de mayo. Ellos siguen siendo parte de la CUT, solo congelaron el pago de cotizaciones.
Hay toda una operación comunicacional y política para unir lo que se ha separado. La llamada disidencia reclama elección universal de los dirigentes, pero no pone el énfasis en el pago mensual de cuotas, por ejemplo. Se trata de buscar la manera de darle una mejor cara al instrumento sindical que se guía por la orden de los partidos políticos y que no dejará de funcionar como tal, por más ajustes y maquillajes que le pongan.
Toda la pelea es para tener mejores posiciones en el escenario que viene, en ningún caso estos “dirigentes” tienen como centro los problemas no resueltos de los trabajadores.

El primero de mayo de 2017 es el momento en que más clara se marca la diferencia entre una y otra posición en el sindicalismo. Y hay que tomar nota de ello, porque lo que viene no puede ser una repetición mejorada de lo que tenemos.
Claramente hay 2 visiones de lo que debe ser una organización de los trabajadores y aunque siempre hemos de trabajar por la unidad de todos los abusados, también tenemos que tener claro que no se puede estar en los 2 lados de la mesa al mismo tiempo.

La CUT como instrumento seguirá existiendo y concitando la atención de trabajadores organizados. No solo cuenta – desde las sombras - con importante ayuda política y financiera, sino también con los espacios de difusión que le entregan los medios de comunicación al servicio del sistema.
Representa a un sector del movimiento sindical que no cree en el cambio social como una cuestión profunda y definitiva.
Es el instrumento de aquellos sectores que en el mundo entero aspiran a humanizar el capitalismo, a conseguir una que otra reformita que haga la explotación menos descarada, porque en ningún caso se plantean terminar con ella.
Es el tipo de sindicalismo promovido por los que insisten en dar el protagonismo al capital y solo le piden a éste tener mejor comportamiento con los trabajadores. No es solo la CUT pues existen otros actores menores, es una manera de ver a los trabajadores y a su organización que no aceptamos.
Entonces, con elecciones universales o no, seguirán jugando el mismo rol que hasta ahora han jugado, carro de colas de los gobiernos socialdemócratas y del capital.
Por cierto que hay dentro de esta y otras organizaciones similares, instrumentos de base que creen en los trabajadores y sus luchas, que rechazan la prepotencia y la corrupción, ajenos a las malas prácticas. Ellos deben dejar de creer que los cambios se harán desde dentro, tienen que alejarse de ese alero y buscar generar junto a otros un instrumento de clase, que represente de verdad a los trabajadores.

Aquellos que salimos a la calle el primero de mayo, convencidos de que la clase se despercudirá de su apatía y pasará a la ofensiva, debemos tener claro que con los que estamos haciendo no basta.
Tenemos la obligación de presentar claramente la propuesta y demostrar porque somos la respuesta que la clase busca.
Es valida, importante pero a todas luces insuficiente, la propaganda y el discurso encendido.
Hoy es más que nunca necesario educar y concientizar a la clase trabajadora, organizarla en instrumentos acerados, independientes, autónomos y autofinanciados, incorruptibles, profundamente anticapitalistas, para que la lucha sea fecunda.

Aspiramos a la construcción de una organización poderosa, en la que los trabajadores sean los actores fundamentales e irremplazables. Ellos y nadie en su reemplazo o por mandato, han de determinar sus autoridades, las formas de gestión y de lucha para conseguir respuestas a sus demandas.      

Vamos a trabajar por fortalecer nuestras organizaciones de base, jugarnos en la construcción de espacios donde nos escuchemos y podamos encontrar puntos en común que refuercen nuestras luchas.
Debemos tomar plena conciencia de nuestros errores y a tratar de no volver a cometerlos, porque cada porrazo retrasará el momento del cambio.

Una Central Clasista de Trabajadores es posible y más necesaria que nunca, pero no debemos apurarnos en su concreción. El mayor de los esfuerzos debe ser puesto en la  declaración de principios y su plataforma de lucha.
Lo que construyamos será para llevar a los trabajadores a la victoria.

MANUEL AHUMADA LILLO
Presidente C.G.T. CHILE