sábado, 4 de abril de 2015

PULSO SINDICAL Nº 274 - DEL 26 DE MARZO AL 02 DE ABRIL DE 2015

El 01 de Abril, dos dirigentes de las CGT participamos de una invitación a la Comisión Trabajo en el Senado. Allí está radicada en estos momentos la discusión del proyecto de ley que modifica algunas normas laborales a los trabajadores del turismo.
¿Por que volver a hablar aquí de esto, que ya lleva 2 años de tramitación y fue aprobado en formas unánime en la Cámara de Diputados?
Porque este proyecto ley fue la punta de lanza para instalar normas de flexibilidad laboral, proceso que hoy culmina con el proyecto de reforma laboral acordado entre el gobierno, la CUT y los patrones. (mensaje N° 1055 – 362,  Titulo VI “DE LOS PACTOS SOBRE CONDICIONES ESPECIALES DE TRABAJO”,artículos 377 y siguientes del proyecto de ley.
Es poco probable que se vaya a considerar siquiera parte mínima de nuestras opiniones, en estos proyectos y en cualquiera otro, porque las cosas tienen una forma de funcionar en el parlamento que es bueno que se conozca.
Las comisiones que existen en el Senado y la Cámara, invitan a personas y organizaciones a entregar opiniones sobre un tema en particular. Quienes hemos ido somos testigos de que a veces mientras se está exponiendo sobre un tema, los honorables consultan su celular, se levantan de su honorable silla, salen de la sala y vuelven a entrar, o se van sin dar explicación.
Poco o nada de lo que se dice en esas sesiones será considerado, al final siempre primará el acuerdo político aunque algunos parecieran mostrarse interesados en lo que se está diciendo.

Por que vamos entonces?
Primero porque cada puerta que se abra debe ser cruzada y en cada lugar donde se permita, hay que decir lo que sienten los abusados.
Segundo, para que los trabajadores tengan claro que no es por ahí donde se encontrará solución a sus demandas, al menos mientras estén ocupando esos espacios personas que están bastante lejos de lo que la gente realmente anhela.
La mejora en nuestras condiciones pasa derechamente por la organización, por la convicción con la que se exponen las necesidades y por la firmeza con que se exige respuestas. No hay otro camino, eso deben tenerlo todos claro.

Cada medio de comunicación puede hacer lo que quiera en sus páginas, pero cuesta entender que el Clinic haya tenido que recurrir a un ex dirigente que hace tiempo no está activando, para que se pronuncie sobre las reformas.
Los que estamos aquí peleándola, los que no agachan las orejas por orden del partido, los que siempre han criticado las malditas reformas, los que hacemos encuentros abiertos para explicarlas a los trabajadores, los que desde siempre hemos apostado a la fuerza de la clase, a su independencia y autonomía tenemos también algo que decir.
Todos los medios del modelo y aquellos que están amarrados a la coalición gobernante   ignoran cada una de las manifestaciones en rechazo a las reformas, salvo una que otra viñetita que debe buscarse con lupa, y es entendible que así sea pues deben resguardar la líneas impuesta por su propietario.
Lo que resulta poco digerible es que algunos que no están en ese contubernio, tampoco hagan mucho por ayudar a que la población se bien informe.
El CIUS y otras organizaciones de clase han realizado diferentes actividades sensibilizando y orientando a los trabajadores. No se merecen el trato que están recibiendo de los medios de comunicación no oficialistas.


Dramático lo que sucede con el aluvión que azotó a 2 regiones del norte de Chile y que  oculta lo no resuelto aún con los terremotos del sur y del norte, los incendios en Valparaíso, la sequía y los incendios forestales.
Como no van a ser capaces los “creativos “de todos los canales de televisión, de hacer una maratón de 48 o 72 horas con artistas y cuanto ciudadano quiera cooperar y convocar a los que especulan con los pasajes de los buses y los camioneros que siempre están demandando y consiguiendo garantías, para que se genere una gran caravana de vehículos que lleven ayuda y voluntarios a las zonas afectadas.
Pero no, el objetivo primario parece ser mostrar el dolor  y el sufrir de los mas desposeídos que son en definitiva los grandes afectados.
Queda a la vista algo que se cuidan de ocultar muy bien.
Resulta que son muchas las compañías que han explotado descaradamente el suelo y subsuelo, llevándose toneladas de cobre y otros metales y sin embargo no han sido capaces de construir buenos caminos, levantar casas decentes para sus trabajadores.
¿Y que decir de los que tienen viñedos y otras faenas?, la gente durmiendo en containers, encerrados con candados, mal alimentándose, en condiciones de higiene al parecer no muy favorables.
¿Y las fiscalizaciones, y las sanciones, y las exigencias mínimas para permitir que se lleven todo lo de una región sin dejar nada para los que viven ahí?    
Esto no lo denuncian los medios, se hacen los giles, por que mas importa mostrar a un millonario que vive jactándose de lo que hace y que no es mas que devolver parte de lo mucho que le ha entregado la tierra nuestra.
Y los otros ricos?, por que no les van a preguntar que hacen por los que viven ahí en los lugares que han sido explotados sin pausas?

Todo lo que pueda hacer el Estado será poco para ir en apoyo de sus ciudadanos, quedan a la vista las limitaciones y carencias en salud, vivienda, espacios de recreación para los habitantes, pero también se muestra la miseria que es el resultado de las pensiones miserables que reciben, de los bajos sueldos.
Momento mas que preciso para decir que la demanda de una nueva sociedad está mas vigente que nunca.
Esa es la gran lección que debemos sacar los que reclamamos por un mundo mejor.

Un carabinero falleció hace algunos días, alcanzado por una bala de origen desconocido. Lamentable, pues se trata de un hombre joven, con un  hijo pequeño y otro en camino. Los medios masivos de comunicación han puesto el énfasis en algunos focos de protesta, pero no han dicho una palabra sobre que motivan las protestas.
La autoridad, como no, promete las penas del infierno a los responsables e incluso anuncia posible toque de queda. Se han olvidado que origina el descontento.
Bueno se los decimos y recordaremos una y otra vez.
Es la carencia de justicia, el dolor de millones de compatriotas que ven el actuar represivo a cada manifestación de trabajadores, la no sanción a asquerosos violadores de derechos humanos, la imposición de leyes que van arrinconando cada vez mas a los que se atreven a protestar y demandar respuestas.
Es la no justicia lo que provoca que sigan y se mantengan las protestas, es la falta de respuestas y oportunidades lo que hace que desde algún lugar y de cualquier forma se expresen los que no tienen espacios.
Para terminar con esto se requiere, educación y organización, por lo que no queda más que ponerse a trabajar.


MANUEL AHUMADA LILLO
Presidente C.G.T. CHILE 

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